Qué decir, si ya está todo dicho.
Qué escribir si ya las palabras sobran.
Qué contarte sin caer en la redundancia.
Para qué hablar ya, sin ser esto un capricho.
Qué gritar sin caer en la ignorancia.
Cerremos las bocas y calmemos las lenguas,
dejemos que descansen de tanta arrogancia.
Vayámonos a nuestra isla con palmeras
a vivir la vida en silencio y calma.
No más hablar por hablar que ya las palabras sobran.
Disfrutemos juntos en silencio de las olas
y vivamos felices y sin humanas farsas.
Vivamos unidos con los nuestros;
Los nuestros nuestros que no son los nuestros que sabemos.
los nuestros a cuatro patas o con aletas
que siempre están ahí incondicionalmente.
No te juega nadie ninguna treta,
simplemente siguen la corriente
por que esto no es más que aquello;
Vivir hasta que todo acabe inerte.
Volver a ser lo que éramos antes.
Volver a ser un planeta entero y fuerte.
Dejemos de hablar que ya no hay insultos más fuertes.
Dejemos de gritar por que matamos al silencio en nuestras mentes,
que es lo único que importa,
es lo único a lo que debemos aspirar:
Silencio y muerte.
Aceptarlo como los nuestros hacen
y vivir la vida siguiendo la corriente.

