La reputación online es uno de los elementos más empleados en la guerra sucia de cualquiera de los servicios que podamos llegar a encontrarnos en Internet. Ya sea una página web de citas, juegos, floristería o porque no, una compañía aseguradora, los comentarios lanzados sobre la web 2.0 pueden hacer que la balanza se incline de un extremo al otro en una toma de decisión.
Los usuarios actuales de Internet, son en su gran mayoría personas a las que no les viene de nuevas este medio de comunicación y que, por supuesto; en su afán por recopilar la máxima información posible al respecto de cualquier producto lanzan sus dudas y consultas a su motor de búsqueda preferido, con el fin de encontrar: impresiones, análisis y reportes al respecto de cualquier producto o servicio que deseen comprar o contratar. Claro esta, toda esta información es publicada en Internet por parte de otros usuarios, que no son otra cosa que verdaderos y completos desconocidos.
Al margen de buscar o encontrar un punto de referencia que valide de forma alguna la calidad y veracidad de los comentarios publicados en cualquier fuente de información, la mejor alternativa es continuar buscando otras reflexiones o impresiones al respecto del producto que ha despertado nuestro interés, pues siempre será más sencillo encontrar una nueva critica o reseña que intentar encontrar información sobre un autor que se suele llamar en muchos casos “Admin” o “Administrador”, en resumen una tarea practicamente imposible. Fijarnos en los comentarios publicados dentro de un artículo o análisis realizado por nuestro primer desconocido llamado “Admin” no es que vaya a ser más clarividente para el consumidor o vaya a aportar – en muchos de los casos – un mayor grado de veracidad al artículo o incluso al propio comentario, pues podemos llegar nombres tan comunes como “Puertas de hierro” o “iphone 5″, en resumen: como para fiarse de alguien que se hace llamar “tuenti de chicas”.
Así pues, a los actuales usuarios de Internet no les queda otra que consultar nuevas fuentes de información, comentarios, análisis y reseñas de un mismo producto en un mínimo de 3 ó 4 fuentes más, con el fin de poder sacar – a ojo de buen cubero – una impresión al respecto de un producto o servicio. Todo por los artículos y comentarios lanzados a la red por Dios sabe quién, cuando y porque.
Este es el escenario en el que muchas páginas, servicios, empresas y compañías han de lidiar de forma diaria, en muchos casos para limpiar su buen nombre y en otros – quizás – para hacer todo lo contrario. Pues pienso yo…
-”Que mejor herramienta de promoción indirecta de sus servicios, que hablar mal de los ofrecidos por sus competidores.
Antes de que algunas de las compañías aseguradoras que vieron la luz durante el año pasado comenzarán a rodar y conseguir sus primeros clientes, ya se podían encontrar no reseñas sino problemas sufridos con las mismas. Así de rápido. Da la sensación de que algunos usuarios de pólizas de seguros – de lo que sea – están al acecho para contratar y en un tiempo record tener cualquier accidente o incidente para poder dejar la suya en esta web 2.0 nuestra.
Parece que hoy en día convertirse en la mejor alternativa posible para un consumidor o un publico con un determinado potencial de compra no es una cuestión de inversión en medios publicitarios, marketing o contratación de servicios publicitarios en Internet, pues la verdad es que los consumidores 2.0 han pasado de confiar este tipo de decisiones en sus círculos de amigos, conocidos y familiares para depositar practicamente toda su confianza en personas sin cara y con extraños nombres.


