REINO DE LA IGUAL-DA

La sóla idea de que algo cruel pueda ser beneficioso para alguien es una completa inmoralidad

¿DE VERAS SON COMPATIBLES EL CRISTIANISMO Y LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO?

¿De veras son compatibles el cristianismo y la ideología de género?

El jueves, 26 de noviembre asistí a una Charla-Coloquio que tenía por título “LA MUJER Y LAS RELIGIONES”, impartida por Margarita Pintos, Teóloga, Filósofa, Presidenta de la Asociación para el Diálogo Inter-religioso y miembro de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XIII… La cosa se ofrecía prometedora, y más si tenemos en cuenta el grueso currículo de la ponente:

Olvidaba decir que el evento tuvo lugar en el Centro de Profesores y Recursos de Badajoz, estaba organizado por el Colectivo de Redes Cristianas de Extremadura, y estaba “apoyado” por el Ateneo de Badajoz, y la Plataforma 07-Recade…

Ya digo, la cosa parecía prometedora…

La ponente hizo un largo discurso, “un totum revolutum” tal como expresé en el posterior coloquio (con intentos de algunas discrepantes, de hacerme callar) en el que pretendió casar a la ideología totalitaria de género con el Evangelio, cosa fina, encaje de bolillos… Por descontado, su parlamento se basó fundamentalmente en la retahíla de tópicos, consignas, dogmas y demás parafernalia, a la que suele recurrir el feminismo subvencionado, políticamente correcto y triunfante en las instituciones; un cúmulo de falsedades, de insensateces, e incluso habría que hablar simple y llanamente de charlatanería, como en el caso de la astrología u otras pseudo-ciencias. Como los “grupos feministas” suelen afirmar, la ponente también manifestó –a la manera de un dogma de fe- que las mujeres están “sojuzgadas, oprimidas, marginadas, etc.”, que hay una verdadera conspiración de lo que llaman “el patriarcado masculino, heterosexual, capaitalista e imperialista” contra ellas. Tampoco podía faltar lo de que “las mujeres no tienen apenas acceso a las instituciones, que no se les permite tener capacidad de decisión, que no se las respeta (por supuesto, tampoco en ninguna religión, y en especial en la de la mayoría de los españoles) etc.”

Pero, ¿Todo ello es realmente cierto?

La consigna feminista de que la “mujer española, europea, occidental” es una “víctima” impotente, es una idea absolutamente absurda, que se ha ido imponiendo con machaconería, acabando por instalarse como un axioma que nadie se atreve a cuestionar…

Si tal como repiten hasta el hartazgo las feministas (que los hombres han planeado todo, de manera egoísta, para que el mundo en que vivimos sólo sea maravilloso para los varones, obviando totalmente las necesidades y los intereses de las mujeres) ¿tendría algo de verdad todo aquello de lo que hablábamos con anterioridad? Por supuesto que no. Si se observa con las gafas apropiadas la realidad tal cual es, y no la caricatura, la imagen distorsionada que nos presenta el fundamentalismo feminista, y todos aquellos a quienes han acabado manipulando, lograremos ver una situación completamente diferente. Las mujeres españolas, occidentales constituyen el grupo social con mayores privilegios de la Historia de la Humanidad, ostentando (o ¿tal vez detentando?) una capacidad de influencia, un grado de poder, de bienestar, y salud nunca antes conocidos,…

Para más INRI, algunos, muchos hombres han ido interiorizando que es un gran pecado, una barbaridad, “atacar a las mujeres”, incluso si esas mismas mujeres adoptan un discurso disparatado y delirante en su afán de atacar de forma virulenta a los hombres. Ni que decir tiene que el mayor fraude de esta “ideología”, es asumir que la agenda propuesta por las feministas, se realiza en verdad para beneficio de la totalidad de las mujeres. Si el feminismo fuera sinceramente liberador, promovería relaciones armoniosas entre ambos sexos y fortalecería la familia; sin embargo, la agenda feminista, al hacer lo contrario, perjudica a la mayoría de las mujeres, y por descontado a los hombres. Como resultado de una eficaz propaganda (todo hay que decirlo) divulgando falsedades y medias verdades, la gente de buena voluntad, la gente de buena voluntad, la gente “educada” ha ido aceptando todo el discurso demencial del feminismo de género, sin hacer apenas cuestionamientos…

Volviendo al discurso de la Teóloga: ¡¡¡Habló claramente, sin tapujos, de la superioridad moral de las mujeres respecto de los varones!!! Y por supuesto, no dudó en tildar a todas las religiones de “misóginas”, empezando por la judía, prosiguiendo por la católica, y terminando con el Islam,… Moraleja: para combatir la misoginia que caracteriza a las religiones, hay que dotarlas de “misandria”, de “androfobia”, hay que “feminizar a los varones”, hay que “ayudarlos a encontrar su lado femenino, la nueva masculinidad”… Y para aliñar el discurso, para dotarlo de un envoltorio propio de la actual progresía; no podía faltar el toque “eco-feminista”. Según la ponente, hay que revolucionar el cristianismo (catolicismo, hizo especial hincapié en que ella “es iglesia” y no tiene intención de salir de ella….) y llevarlo hacia una especie de “panteísmo ecologista”, al estilo del telepredicador Al Gore (sí, el profeta del calentamiento global, el apocalipsis climático, y otras lindezas…)

Tampoco podía faltar hacer referencia a otra pata del banco “progre”: la alianza de civilizaciones, versus “diálogo inter-religioso”… Ya digo, un batiburrillo, una suerte de “pop-purrí” en el que también estuvo presente la crítica a la jerarquía católica española, las generosas subvenciones a la Iglesia Católica (por supuesto, de las más que generosas entregas de dinero a los sindicatos, partidos políticos, ongs, etc. no se habló) ¡Ah! Se me olvidaba, también se acabó hablando del velo islámico, se hizo un alegato al aborto –libre y gratuito- “derechos reproductivos de la mujer”, el uso del preservativo, el sida, el “derecho de los homosexuales” al matrimonio (los que decían que era un acto de libertad el que la gente se uniera para convivir, sin pedir permiso a ninguna autoridad…se empeñan en “casar a los homosexuales”…. No se puede consentir que la gente de bien viva amancebada, ¡Faltaría más!)

Como decía: ¡Cosa guay, del Paraguay!

Más tarde, previa invitación de algunos amigos, acudí al ágape que tuvo lugar en honor a tan ilustre ponente… Aquello fue el acabose, de “aquelarre feminazi” podría tildarse. Para estar presente en semejante “fiesta de cristianos y cristianas de base, ecofeministas…” si se es varón, sólo caben dos cosas, o entrar pidiendo perdón por haber nacido hombre, o manifestar cada vez que se abra la boca, que uno está en camino de redimirse y que ya ha entrado en contacto con su lado femenino, y que todos los hombres (¡¡¡qué malos somos, por el hecho de ser hombres!!!) debemos pasar por el purgatorio feminista, para pagar la deuda histórica que tenemos contraída con las mujeres, después de siglos, milenios de sojuzgamiento, opresión, marginación… a las que las sometieron nuestros ancestros…

Y, dirán ustedes:

- ¿de Religión, se habló algo?

- Eso era lo de menos, lo importante era hablar de la necesidad de implantar un estado de apartheid por razón de sexo/género, porque los hombres son todos potenciales maltratadores, egoístas, y,

¡¡Porque nosotras nos lo merecemos!!