Reflexión Gay

El mundo está lleno de reinonas republicanas sin trono.

Elecciones Europeas, vistas y vividas por un gay del PP

¿Cuándo duele la Democracia?

Cuando Gana el Partido Popular.

¿Cuándo uno deja de tener “talante”?

Cuando arrasa, el Partido Popular.

Este domingo un amigo y yo fuimos de interventores a una mesa electoral. Mi amigo también gay, se desvive por el partido. Más de diez años militando e interviniendo activamente en cada campaña.

El distrito donde nos tocó de forma voluntaria no fue ni Chamberí, ni Centro, ni Salamanca ni ninguno típico del Partido Popular sino más bien uno muy, muy obrero (bastante) que obviamente no revelaré. Lo que si diré es que nuestro partido, el PP obtuvo buenos resultados para dicho distrito pues, es extraño que una zona tan ‘roja’ hubiera tantos vecinos ‘azules’. ¿Por qué será?
Quizás el Psoe tenga que cambiar sus patéticos eslóganes de “derecha=riqueza” y así no seguir e-n-g-a-ñ-a-n-d-o a sus electores.

Como también está esa frasecilla de “gay=izquierda”.
Porque claro, me puedo casar. El actual problema está en que si lo hago quizás no pueda pagar una casa o afrontar la hipoteca (¿35 años?) y verme en la calle eso si, de la mano con mi maridito. Pero casado que es lo que parece que más importa en el colectivo gay. Y fijaros que siempre son quienes protestan los que cada noche se acuestan con uno, o acaban el fin de semana en los cuartos de baño de cualquier discoteca. Muy romántico si señor. Muy hogareño.

Vender tu voto por tu sexualidad es también una forma de prostitución.

Mientras nos dirigíamos en coche a Génova para saber si ganábamos o perdíamos (no me ando con miramientos; si se gana se gana y si no, se pierde. Pero no perdemos ganando ni ganamos perdiendo), escuchábamos a la la “viceDe la Vega o como a mi me gusta llamarla “De La Vogue” por sus carísimos vestiditos de 1.500 a 3.000 € (de obrera socialista eso si) cuando apareció en mi mente su imagen de pellejos derretiándose cuando dio los resultados de las votaciones de forma provisional (88% escrutado) dando por ganador al Partido Popular.
Música. Banderas (PP y UE). Pitidos. Gritos. Vivas. En una palabra; locura. Todo eso salia a borbotones del coche en el mismo instante de saber que habíamos ganado al Partido Socialista.

Una vez en Génova nos encontramos muchos amigos y conocidos, también gays, a los pies de la sede central, celebrando el triunfo de Jaime Mayor Oreja. Junto al ganador estaba nuestra Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre (para los aguirristas como yo con vistas a 2012, nuestra próxima Presidenta de España), como también Maria Dolores de Cospedal y el menos valorado de nuestros políticos, el líder del partido, Mariano Rajoy. Fue impresionante cuando salió Aguirre los gritos de alegría que de entre el público se escucharon. Mucha gente se cuestionó la ausencia del Alcalde de Madrid Alberto Ruiz Gallardón. Quizás porque era una fiesta solo para peperos…

Después decidimos celebrarlo por Chueca, como era costumbre pero nos parecía algo arriesgado pues solo éramos dos personas, frente una amalgama de gente en su mayoría socialista como poco, y no era plan de acabar la noche con poco “talante”.
Es costumbre cuando ganamos las elecciones ir con banderas del PP por medio Madrid para celebrarlo.
Las elecciones al Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid en 2007 hicimos campaña en el barrio de Chueca. Todos los días pasábamos para repartir propaganda (tal y como lo hacían Psoe, Iu y Upd) y también tratar de explicar por qué un gay vota al PP, pero viendo lo visto preferimos utilizar un coche por seguridad y protegernos de ataques, sobre todo verbales, de los liberales, de los progresistas, de los anti-fascistas, de los políticamente correctos, etc. En una ocasión nos tiraron huevos desde las ventanas mientras pasaba nuestro vehículo. En otra, una lesbiana tipo-tractor, de las que cuestionas hasta si le baja la regla, casi nos destroza el coche con sus ‘palas’ (brazos) al grito de “fascistas, fascistas“. Una me llamó ‘maricón reprimido’. Cuando envidia de pene… Comentarios y acciones dignas de demócratas. De gente de paz, de progreso, alianzas, diálogo, talante etc.

¡¡¡Cómo duele la Democracia!!!

D.Diaz