La depresión posparto es un episodio depresivo mayor que se produce durante las primeras cuatro semanas después del parto, su intensidad puede ser moderada o grave y requiere tratamiento.
Entre el 10 y el 25% de las mujeres que han dado a luz aunque hay determinadas culturas su incidencia es mucho menor.
Se ha relacionado con una bajada brusca de las hormonas después del parto , en concreto de la progesterona y los estrógenos y el aumento del cortisol al final del embarazo.
Sus síntomas pueden ser: aumento del sueño, del apetito, irritabilidad, ideas de autodestrucción, culpa, miedo, rechazo al recién nacido en casos extremos pueden padecer alucinaciones, confusión, delirios, desorientacion o conductas autodestructivas.
Se calcula que la mitad de las mujeres con trastorno bipolar pueden desarrollar episodios maniacos depresivos en el posparto.
Es de gran importancia el que las afectadas acudan a un especialista, la falta de tratamiento puede provocar una agravamiento del trastorno y que se produzcan consecuencias muy graves en la vida de la mujer.

