La cara y la cruz de internet

Más de un 61% por ciento de la población española tiene acceso a internet y ya tenemos más de dos teléfonos móviles por persona. Con estos datos, sería difícil imaginar nuestra vida diaria sin esta tecnología.

Además, el ocio se ha incorporado con fuerza a esta tendencia y las consolas de videojuegos empiezan a no tener demasiado sentido sin conexión a la Red.

Hasta aquí, y con una utilización racional de lo que la tecnología pone a nuestro servicio, todo perfecto.

El problema es que hemos abrazado las nuevas tecnologías con tal rapidez que no ha dado tiempo a prever algunas consecuencias indeseadas.

No se han apagado todavía los ecos de la polémica por la denuncia a Apple por supuestamente almacenar información confidencial sobre la localización geográfica de los usuarios del I-Phone y el I-Pad, cuando Sony ha dado la alarma por el robo de información privada de ¡77 millones de sus usuarios!

Tanto es así, que Sony aconseja a sus usuarios hasta vigilar sus cuentas bancarias y tarjetas de crédito por lo que pudiera pasar.

En medio de todo, un estudio de MSN revela que más de un tercio de los españoles prefieren no compartir ni con sus parejas su historial de navegación en internet, sobre todo, las páginas de banca electónica que visitan, por encima incluso de las de adultos.

Sony, con el servicio actualmente suspendido, recomienda a sus usuarios cambiar todas sus contraseñas, con lo que ello supone de engorro. Al final, cuanto más segura es una clave de acceso menos la recuerdas, aunque hay fórmulas que facilitan la creación de contraseñas. Si, como es habitual, tienes varias… la cosa se complica mucho más y conviene tenerlas en cuenta.

A un 79% de los españoles les preocupa que alguien pueda ver dónde navegan, y visto lo visto, no es extraño… Eso sí, por favor, que no tengamos que volver a ir al banco o al cine para consultar un extracto o sacar una entrada.

La tecnología es fabulosa, siempre que sea segura y sepamos usarla.
Y la culpa no es siempre de los proveedores de servicios: el 25% de los internautas reconoce que realiza descargas de sitios inseguros. Luego nos extrañamos de lo que pasa.