Mendigos, sin techo… pero con Red

Desalojar a alguien que ha hecho de un banco en la calle su casa es una idea que, en principio, no me gusta. Es lo que ha propuesto el alcalde de Madrid, Aberto Ruiz-Gallardón.

Pero tampoco me gustan las críticas apresuradas, sin un momento de reflexión, que han tachado la iniciativa del alcalde desde franquista hasta fraguista.

“Nadie tiene la autoridad de expulsar a alguien de la calle si no tiene otro sitio donde acogerlo”, añade Gallardón al hacer su propuesta.

Por mucho que el alcalde trate de encauzar su idea hacia un debate con vistas a las elecciones generales de 2012, no puede ser casualidad que la lance a un mes de las municipales y autonómicas de mayo.

Con todo, con ser una propuesta de corte netamente electoralista, tiene una virtud: abrir el debate. Aunque lo que sí es seguro es que toda la atención que ha despertado hacia el colectivo sin techo pasará, y pasará pronto.

Como lo es que quienes se han apresurado a criticarle aberrando de su falta de sensibilidad tampoco darán grandes respuestas a un problema social que está ahí delante de nuestras narices desde hace décadas, y que se agrava con la crisis.

Una estadística más como la del pollo, en la que si uno come dos el otro se queda sin nada: en las calles españolas viven unas 30.000 personas, según estimaciones de Cáritas, pero no hay mucho más allá de 13.700 plazas diarias de alojamiento, según el último informe del INE. ¿Qué hacemos con ellos?

Solucionar el problema pasa por conocer a estas personas, como Carmen, 55 años y toda la vida pidiendo porque una enfermedad le impide trabajar. Como Agris, un letón que lleva años vagando por las calles madrileñas sin papeles y que pide un empleo… Historias que estos días cuentan periódicos como Qué!

Muchos tienen la cabeza bien amueblada, aunque vivan con el cielo por techo; otros han perdido la cabeza por completo. Hay otra forma de acercarse de puntillas a ellos a través de la Red: el blog lacasasintejado, donde varios sin techo expresan sus temores, sus inquietudes, sus sueños, como el que dice: “Lo que más me preocupa en las calles no es solo el hecho de que haya personas durmiendo al frío, es que esas personas están solas”.

A Gallardón y a los que le han criticado les pregunto lo mismo: ¿Qué hacemos con ellos?


Foto: José González (Qué!)