Con el cierre de la edición en papel del diario PÚBLICO, gana una partida más la “caverna” mediática, que ahora vuelve a tener más diarios de derechas de tirada estatal, quiero decir cuatro, mientras que la izquierda sólo tiene uno.
PÚBLICO me pareció un diario riguroso, serio y directo, creía en lo que defendía. Incluso era más comprensivo con el hecho diferencial catalán, algo que la izquierda que lee EL PAÍS no miraba con buenos ojos.
Pero como en España se piensa de una manera y en Catalunya de otra, pues el diario, poco a poco, ha ido menguando. Aún queda la edición de Internet, aunque todavía no se sabe cómo se hará ni que será su duración en un futuro.
Ahora, los que queríamos una alternativa en el diario EL PAÍS, siempre interesante pero ya demasiado anticuado (LE MONDE sabe evol.lucionar mucho más rápido), nos hemos quedado huérfanos. Yo, la verdad, soy de leer más la Prensa catalana, como El Periódico de Catalunya, y ahora volveré a leerlo más aún, ya que en Madrid, la Prensa en catalán (AVUI, ARA…) no llega. Tenemos suerte de que con Internet, la podemos leer.


