Se ha detenido y llevado a la cárcel al dueño de Megaupload, y tengo que decir que estoy de acuerdo si ha hecho mal, quizá por esto vendrán los de Anonymous y me “hackearán” mi dirección de e-mail. Sólo puedo estar de acuerdo con las descargas de Internet si son legales, las ilegales no tienen ningún tipo de justificación. Yo me descargo de Internet archivos de programas de radio para escucharlos en mi MP4, y no pienso revender dichos archivos para sacar algún dinero por ellos. No he llegado aun a descargar películas, pues tienen varios gigabytes y mi ordenador no está preparado para tanta cantidad.
Y prefiero alquilarlas en videoclubs, se ven con más calidad que uno comprado en el “top manta” grabado siempre chapuceramente. O si las compro en venta directa en DVD, espero a que estén rebajadas de precio.
Pero ese ansia del “gratis total” lleva a los partidarios de esto a ver al dueño de Megaupload como a un héroe o a un perseguido político, y como no pueden asaltar ellos mismos la prisión de Nueva Zelanda en donde está para liberarlo, como en las películas (las que se descargan ellos mismos por este portal, claro, o las que veían cuando aún iban al cine), a creerse en posesión de la verdad, y esto lo podemos ver en su prepotencia atacando a quien tenga la osadía de llevarles la contraria, insultando o amenazando de muerte al “hereje” que no les diga “sí, bwana” a sus prepotentes exigencias, siempre bajo pseudónimo y una foto que nunca es la suya.
Por que aquí hay que poner algunas cosas bien claras que he podido ver que los que vemos en Internet dar lecciones de ética sobre descargas y sus críticas a quienes juzgan como “artistas de pacotilla”, indignos según ellos de ganar un sólo céntimo por su trabajo, y por lo tanto, gente que ellos creen que deberían desaparecer de la faz de la Tierra. Soy partidario de las descargas legales, pero legales, a ver si aprenden a distinguir.
Muchas veces he dicho que si estos partidarios del “gratis total” rodaran ellos mismos películas que les costarán miles de euros y las estrenaran en cine, si fueran de paseo por la calle y vieran a pobres inmigrantes vendiendo copias de esas películas en el “Top Manta”, ya verán cómo se rebelan contra esto, y como un John Rambo cualquiera, acaban con la red de descargas clandestinas en dos minutos.
Sólo se dan cuenta del problema que causan a los demás cuando lo sufren ellos mismos. Y otra cosa: si se quejan de que los DVD o ir al cine sea muy caro, estoy de acuerdo, pero hay Días del Espectador que es mucho más barato, Filmotecas a precio de risa y DVD que con el tiempo bajan los precios en las tiendas (para liquidar los que les queden y así tener espacio en las estanterías para las nuevas películas), por no contar que casi todos los diarios sacan películas cada semana, unas de regalo y otras con un aumento de apenas un euro ó dos en el precio, con la misma calidad que un DVD de los que se venden en los grandes almacenes.
Yo no soy ningún reaccionario ni me pagan “los de la ceja”, como despectivamente llaman a los que hacen cine que no les gusta. Sólo soy un cinéfilo, apasionado del buen cine. Un buen cine a veces “minoritario”, que por cierto, es curioso que en el “Top Manta” no se vea nunca películas “minoritarias”, que por esto han dicho algunos que resultan, a este paso, más rentables en cines que proyectan este tipo de cine. Como son salas de poco aforo, y el “Top Manta” sólo ofrece películas ultracomerciales…









