segunda mano en tiempos de crisis

opción segunda mano para: articulos que vamos a tirar o para articulos que necesitamos pero queremos gastar poco

Reutilizar y reciclar

A estos dos verbos podría añadirse un tercero: replantear. Porque son momentos para aprovechar todo lo aprovechable, hay que reciclar esa lavadora que tenemos inservible en un rincón. Porque nuestros salarios son cada vez más ruinosos, debemos reutilizar ese sofá que abandonamos hace años en el trastero. Hay que replantearse una nueva forma de consumo: consumir menos y aprovechar lo usado, sacando provecho al máximo de todos nuestros recursos.

Son las tres R que pueden ahorrarnos mucho dinero y sacarnos de más de un apuro económico: Reutilizar, Reciclar y Replantear. Las dos historias que siguen pueden ilustrar muy bien estos tiempos de escasez, cuando hay gente que aprovecha al máximo lo que tiene.

Reutilizar o comprar y vender artículos de segunda mano

Josefa, la vecina del cuarto, hace tiempo que quería deshacerse del vestido de novia blanco y sedoso, que se estaba apolillando en el fondo del armario. Cada vez que lo veía se ponía de mal humor. Intentó venderlo en una web de artículos de segunda mano, pero no lo consiguió. Sería porque el precio fuera elevado, o sería porque nadie busca un vestido de novia de segunda mano, el caso fué que al cabo de tres meses el vestido estaba todavía blanco y radiante en el armario, criando polillas.

Josefa, hábil como nadie y ahorradora como pocos, pensó en darle una utilidad a su vestido de novia que había lucido en su mocedad, de eso hace ya más de una quincena de años. El ventanal del salón necesitaba un cambio de cortinas, gastadas con el paso de los años y descoloridas por el sol diario que las alumbraban. A la buena de Josefa se le ocurrió vestir de novia al ventanal, convirtiendo su vestido sedoso en cortinas sedosas y blancas radiantes. Sus visitas le preguntan dónde adquirió semejantes cortinas. Ella les dice que en el mercadillo de los miércoles.

Josefa no quería comprar cortinas nuevas. Por otra parte, no pudo vender su vestido de novia en el mercado de segunda mano. La solución que ideó fué la perfecta.

Reciclar artículos usados

Al campechano de Armando su mujer le está diciendo constantemente que hay que tirar el lavavajillas viejo, que no sirve más que de estorbo. Que con el que compraron aprovechando la subvención del plan renove tiene suficiente. Y Armando se demora y se demora. Hasta que harto de las broncas de Julia, su santa esposa, ideó un plan.

Llevó el dichoso lavavajillas al garaje y lo deshizo en piezas. Sacó el motor y lo limpió en profundidad. Lo hizo con la mente puesta en su amigo Casimiro, que andaba también cabreado por las broncas de su mujer. A Casimiro le pasaba que el lavavajillas de su Mercedes no funcionaba y los técnicos le daban largas. Solución de Armando: a Casimiro le medio regalaría el motor de su lavavajillas inútil. Dicho y hecho. Los dos amigos desmontaron el electrodoméstico de Mercedes y le pusieron el motor limpio de Julia. Ahora las dos esposas están tan contentas con sus maridos.

Josefa y Armando se replantearon algo que todos deberíamos hacer: o reciclar, o reutilizar, o vender en el mercado de segunda mano, pero nunca desperdiciar.