
Al fundador del PP no le gusta que le toquen los percebes. A la entrada de Génova y ante los gritos de un ciudadano anónimo que grritaba que “habían traicionado” su voto Manuel Fraga espeto un rotundo “¿quien es ese cretino?”
A la vejez, viruelas…

Al fundador del PP no le gusta que le toquen los percebes. A la entrada de Génova y ante los gritos de un ciudadano anónimo que grritaba que “habían traicionado” su voto Manuel Fraga espeto un rotundo “¿quien es ese cretino?”
A la vejez, viruelas…