¿Está Cataluña esclavizada por las ataduras del Estado español, con todas esas leyes comunes que incluyen el reparto de riqueza? Carod Rovira vuelve a caer en el juego de por qué los más fuertes han de soportar a los más débiles: “Cataluña nunca ha sido una prioridad para España, y en cambio, España ha sido siempre una prioridad para Cataluña”. En esta Europa que se une Carod está falto de identidad, y necesita, según él en su entrevista al diario La Vanguardia una Cataluña libre, que deberá decidir en un referendum en 2014 si quiere vivir sin el resto del Estado. Las prioridades se invierten, y me pregunto si Rovira es cruel al afirmar esto: “España solo nos ha querido para pagar impuestos y punto“. Hace poco escuché a un ciudadano de Flandes quejarse y pedir la independencia, al igual que Carod, porque según él, no le gustaba sacar de la pobreza con sus sueldos e impuestos más altos a las zonas del sur de Bélgica. Yo le contesté: la solidaridad no comienza con aquellos que sufren a 5000 kilómetros, sino con tus vecinos.


