No se les puede criticar, pero ellos tienen carta blanca para hacer lo que quieran. Así es la monarquía de nuestro país. Si ya por la Constitución gozaban de privilegios, el Código Penal de 1995, en vez de restringir la desigualdad de la Corona con respecto al resto de españoles, la extendió. Ahora ampara no sólo al Rey, sino a toda su familia, algo “a lo que no se habían atrevido ni los Códigos Penales de la monarquía autoritaria del siglo XIX, ni siquiera el de 1928, de la Dictadura de Primo de Rivera”. Así lo afirma el catedrático de derecho Penal de la Universidad Complutenses, Enrique Gimbernat, en un artículo de opinión en el diario El Mundo.
Gimbernant recuerda las injusticias en el trato honorífico que se le da a la más alta nobleza española. ¿Por qué para el pueblo llano se distingue entre falta y delito de injurias y para la Familia Real cualquier injuria se considera delito? Encima, mientras que aquí todos los españoles tenemos que pasar por un juzgado ordinario para ellos está reservada la Audiencia Nacional. Pero lo más fuerte de todo es que el artículo 56.3 de la Constitución declara que “no está sujeta a responsabilidad” la persona del Rey sobre sus actos. Así que, la Carta Magna española, que establece el marco en que habrá de desarrollarse la actividad pública en nuestro país, permite que el Rey pueda matar, violar o robar sin que se pueda abrir un procedimiento penal contra él. ¿Qué os parece?

