Maestrazgo

Conocer la comarca del Maestrazgo turolense

Pueblos: Iglesuela del Cid

La Iglesuela es uno de los hitos del Maestrazgo. Parada obligada para el viajero por estas tieras del Maestrazgo. Ofreze tanto la oportunidad de admriar el pueblo con sus casas de impresionantes aleros como perderse por su entorno entre paredes de piedra seca, para volver a reponer fuerzas con una deliciosa comida.

Enclavada en el alto Maestrazgo, es el último pueblo de la provincia de Teruel antes de llegar a Villafranca del Cid (Castellón). Su termino municipal es de 40,3 km2 de superficie y una altitud de 1227 m sobre el nivel del mar. Cuenta con una población de 502 habitantes.

Se puede acceder a la localidad por la carretera A-227 que una Cantavieja con Villafranca del Cid o también por la CV-118 y la A-2706 si se toma la carretera castellonense que une Forcall, Cintorres y La Iglesuela del Cid. La ganaderia, la agricultura y sus bosques constituyen la base de su economía. Pero debido a su gran potencial turístico cabe destacar sus servicios en hosteleriía.

El pasado romano de la Igleuela del Cid, está sobradamente probado, gracias a los importantes restos arqueológicos del Santuario de Nuestra Señora del Cid, donde además de existir un yacimiento arqueológico se conserva la base de un mausoleo romano de grandes proporciones con abundantes restos de inscripciones y elementos decoraticos. La sociación de su topónimo, con el sobrenombre del legendario guerrero castellano, es antigua y frecuente también en las poblaciones de la zona.


Con la reconquista pasará a depender de la orden del Temple quien le otorgará carta de población en 1241, siguiendo desde entonces los pasos del resto de la encomienda de Cantavieja, pasando tras desaparición del Temple a depender de los sanjuanistas. No cabe ninguna duda de su importancia y auge económico a juzgar por la importancia y cantidad de sus palacios, que desde la Baja Edad Media, se desarrollan a lo largo de toda la Edad Moderna. Al igual que el resto de las poblaciones de la encomienda, se vió envuelta en los enfrentamientos bélicos del siglo XIX, si bien no padeció los bombardeos que arruinaron otras poblaciones. La pérdida de población del siglo XX se ha visto frenada por el auge turístico y el mantenimiento de algunas industrias de transformación.

La Iglesuela del Cid, entre sus muchos valores artísticos destaca por poseer un conjunto de arquitectura civil singular, con excepcionales ejemplos desde la Edad Media hasta el siglo XVIII: las casas Guijarro y Aliaga, dentro de la tradición de los palacios aragoneses en sillería, con galería de arquillos y grandes aleros tallados en madera, o el palacio Matutano-Dauden, actual Hospedería del Maestrazgo, donde junto a la riqueza decorativa de carácter rococó de sus salones, podemos contemplar uno de los mejores ejemplos de escalera imperial del territorio aragonés.