El grupo inversor que quiere crear un complejo al estilo de Las Vegas pero versión española «cree que Madrid es el mejor sitio» para instalarlo. Quien lo afirma es Ignacio González, vicepresidente del Ejecutivo regional, después de que trascendiera el interés de Cataluña por pujar por el proyecto urbanístico.
Aún en el caso de que la compañía estadounidense estuviera negociando de forma paralela con autoridades de la Generalitat, según el número dos del Gobierno de Esperanza Aguirre, «hasta ahora su preferencia [por la capital] está clara». «A partir de ahí, si alguien se les acerca y les ofrece algún tipo de ventaja, me parece bien que miren cuál es el sitio que más les pueda interesar», señaló González.
Los contactos entre la Comunidad de Madrid y Las Vegas Sands Corporation se iniciaron en 2007, cuando el responsable de la firma, el magnate Sheldon Adelson, manifestó su interés por levantar en la región un complejo de ocio y de negocios, tal y como recordó ayer un portavoz desde la Puerta del Sol. Se crearon distintos grupos de trabajo para empezar a modelar el proyecto, en el que también se implicó el entonces ministro de Industria, Miguel Sebastián.
Pero acto seguido estalló la burbuja inmobiliaria y su onda expansiva se llevó por delante los planes de expansión de la multinacional norteamericana. Hasta el verano pasado, cuando se retomaron las conversaciones entre las partes, incluido el Ayuntamiento de la capital, y se empezaron a concretar los detalles.
Apenas unos meses más tarde, en noviembre, el consejero de Economía de la Generalitat, Andreu Mas-Colell, hizo un viaje relámpago (de apenas 72 horas) a Las Vegas para conocer de primera mano el proyecto del magnate Adelson Sheldon y valorar si sería interesante para el crecimiento económico de Cataluña y hasta qué punto la compañía estadounidense valoraba la opción de Barcelona.
El Govern mantiene abiertas las negociaciones, según fuentes consultadas, una vez conocidas las demandas del promotor inmobiliario para analizar cómo pueden encajar con las prioridades de la Generalitat. Advierten de que se trata de un proyecto de gran envergadura y admiten que es importante al tratarse de un espacio con cabida para grandes formatos.
Sheldon Adelson, director general del operador estadounidense de casinos Las Vegas Sands, dio a conocer públicamente sus intenciones hace ahora justamente un año, después de haber inaugurado el centro turístico con casinos en Marina Bay Sands, en Singapur. En aquel entonces ya advirtió que Sands precisaría de las autorizaciones del Gobierno español. «No podemos elaborar un proyecto, darlo al departamento de construcción y esperar seis meses para obtener una respuesta», concretó, en referencia a los permisos que requiere la instalación de un casino en España.
Las Vegas Sands también es propietario de Sands Macau y el Venetian Macau, junto con el Sands Casino Resort Belén en Pennsylvania y el Venetian y el Palazzo en Las Vegas.
El proyecto español, tal y como adelantó en exclusiva EL MUNDO el pasado mes de noviembre, consistiría en crear una miniciudad con seis casinos, una pabellón para conciertos y eventos deportivos para 17.000 espectadores, tres campos de golf, 50.000 plazas de restauración y 40.000 aparcamientos. Detrás de estos voluminosos números habría una inversión de entre 15.000 y 18.800 millones de euros hasta 2025 y el cálculo de que se crearían 261.000 puestos de trabajo.
Pero el peaje que deberán pagar a cambio las tres administraciones, que necesariamente tendrían que estar implicadas (estatal, autonómica y municipal), no es desdeñable: la empresa de Sheldon Adelson ha pedido una modificación de la Ley de Extranjería para acortar los trámites de los permisos de trabajo de sus empleados foráneos, dos años de exención con la Seguridad Social y una reducción del 50% en los siguientes tres años y que se permita la entrada a los centros de juego a menores de edad y ludópatas inscritos en los registros como tales.
Además, si finalmente se eligiera la zona este de la región como ubicación definitiva, habría que cambiar de sitio el vertedero de Valdemingómez, buscar una solución a los asentamientos ilegales de la Cañada Real, construir una nueva estación de Metro junto al desarrollo… y un largo etcétera.
«Si hay cosas que se pueden hacer en interés de todos y del proyecto, se harán; y si hay alguna que no, se les explicará qué es lo que no se puede hacer y ellos tomarán su decisión», afirmó ayer Ignacio González, dando a entender que el Ejecutivo autonómico no está dispuesto a pagar cualquier precio para quedarse con la inversión multimillonaria.
Según señaló el vicepresidente para zanjar la polémica de una supuesta «injerencia» por parte de la Generalitat catalana en el proyecto, los portavoces de Las Vegas Sands le han explicado personalmente que «su determinación es Madrid». Pero insistió: «Nadie puede impedir que estos señores escuchen a quien quieran. Las conversaciones son claras», informa Europa Press.
Un portavoz del equipo de Esperanza Aguirre indicó ayer que la semana que viene se retomarán las negociaciones con epicentro en la capital, ralentizadas por el cambio de Gobierno central y la reestructuración de los ministerios implicados. El titular de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, ya ha advertido que las reglas de inversión en España son «claras» y asegura que no se creará ningún «paraíso fiscal» para favorecer la atracción de las inversiones de Sheldon Adelson.
Este periódico se ha puesto en contacto con Las Vegas Sands Corporation para conocer sus preferencias de ubicación para sus negocios en España, pero no ha obtenido respuesta.



