Pixi y Dixi, aprovecho mi blog para decir que yo no he dicho nada de nada del “aborto” en el blog del amigo R.J.A. Ahora bien, por circunstancias que van más allá de lo normal y en casos muy concretos hay que analizar muy a fondo cada caso. Porque cada uno, somos un mundo en un mismo mundo. En el que solo tenemos dos días fijos e importantes en nuestra vida… El de nuestro nacimiento y el de nuestra muerte y de ninguno de los dos, podemos dar cuenta alguna a nadie ni siquiera, a nosotros mismos.
Hoy, ayer y mañana… muchos de los de misa diaria incluidos muchos miembros de la iglesia católica… por el simple hecho de “follar”, han dejado preñadas a diestras y siniestras… “Como menores de edad, niñas o mujeres no responsables de sus actos por enfermedades mentales o violaciones y, así, un largo etcetera de etceteras…”.
La vida es para mí una cadena de hechos ya programados y escritos en “El Libro de la Vida”. Unos, son consecuencia directa y acorde de otros. Me explico: Qué hubiese pasado si Eva NO hubiese hecho lo que hizo o lo de Caín con Abel… Qué hubiese pasado si Judas no vende a Jesús, no lo hubiesen matado… Por qué en un grave accidente mueren unos y otros no. Por qué nacen seres deformes y otros casi perfectos. Por qué hay gente buena y mala. El por qué de los listos, tontos, altos, bajos, guapos, feos, gordos, flacos, honrados, ladrones, religiosos, ateos, asesinos, enfermos, artistas, rubios, morenos, blancos, negros, ricos, pobres, santos, mártires, pacifistas, guerrilleros, falsos, hipócritas, toreros, astronautas, hambrientos, enfermos. Por qué unos nacen aquí, allá o allí. Por qué unos viven más tiempo que otros… “POR QUÉ DEL POR QUÉ…”.
Desde que el hombre es hombre ha jugado a ser dios… y su cerebro no está preparado para dar más de lo que da… ¿Que hombre nos puede certificar el por qué de nuestro infinito universo, de su inicio y de su fin?. Hace tiempo mis padres por ignorancía y sin mala fe, me pusieron en manos de los curas para que me educasen… hasta que un día y otro comprobé que eran hombres, simples hombres escondidos dentro de una sotana. Desde entonces, dejé de creer en ellos y en sus negocios… para así, poder empezar a creer en Dios.
Eloy Peña Rico, denunciante oficial del Ayuntamiento de Madrid.

