Si hablamos de tipos duros con los que no te gustaría encontrarte en una callejón oscuro a las 3 de la mañana de un sábado volviendo para casa, hemos de añadir a esa particular lista al todopoderoso Kenny George.
“Sin duda es el ser humano más grande que he visto jamás. Parecía perdido en la pista; lento, poco coordinado, pasivo. Su mate con los pies tocando el suelo es lo más divertido que he visto en semanas. Mi padre se parte cada vez que lo ve en la televisión. Le llegó la pelota y la puso dentro del aro sin levantar los talones. Increíble. Siempre se dice que eso no se enseña: 2.31. Tiene la oportunidad de ganar dinero jugando al basket si alguien le enseña a mover sus pies y a jugar con un poco de agresividad”.
Esto es lo que dice de él el periodista Peter Mihm. Estoy de acuerdo con él, excepto en lo de la agresividad. Si le enseñan agresividad a este pivot, ni 300 espartanos podrán acabar con él. Me encantaría que se retirase en España en el DKV o en el Pamesa.

