Después de sus varios segundos y amargos puestos en el Tour, de superar el forúnculo que le hacía la vida imposible, Freire declara que va a por el Mundial. ¡Qué mejor manera de meter el miedo en el cuerpo a sus rivales que llevándose 3 de las 6 etapas de la Vuelta disputadas hasta el momento! Freire está arrasando literalmente, mientras Valverde sigue siendo víctima del poder de la UCI, siempre con el respaldo nacional de su equipo y de la Federación Española de Ciclismo. Ojalá que en el mundial se den cita los dos. Un primer y segundo puesto serviría para que a los de la UCI les hirviera la sangre. Alguien allá arriba no quiere a los españoles. Quieren que la maldición de la Operación Puerto se generalice para todos nosotros, y no se dan cuenta de que se han producido escándalos similares en Francia o en Alemania.
¡Qué los burócratas se traben con sus mismas “irregularidades” para que el deporte consiga salir a flote! No nos bastaba con tener escándalos de dopaje. Ahora también tenemos jueces corruptos que se benefician de estos.

