Hace ya unos cuantos años, un nuevo concepto llamó a mi puerta y fue todo un descubrimiento. Hasta entonces no me había percatado yo, de la intencionalidad de la mayoría de las acciones comerciales.
El marketing o lo que es lo mismo,” la actividad humana cuya finalidad consiste en satisfacer las necesidades y deseos del ser humano mediante procesos de intercambio”, según definió el que consideran su padre: Philip Kotler.
Hasta ahí todo claro, pero … ¿Cómo vamos a tener necesidad de un producto que no conocemos? Ahhh, de eso se encarga la publicidad, claro, de inducirte a la compra vendiendo las bondades de un artículo que unas veces son ficticias y la mayoría de las otras están magnificadas.
Para ello son unos artistas los norteamericanos, con sus megaextensos documentales comerciales que me resultan cuentos de caperucita en los que si no picas el lobo parece que eres tú.
¡Ay, el mundo comercial!¡Cuanto dice de nosotros nuestro comportamiento en el momento de la compra!
Todo esto viene a cuenta, porque internet se ha convertido en un medio de comparación en el que la mayoría de las veces basamos nuestra decisión de compra, acudiendo a webs y foros donde hablan de la maravilla de tal y cual producto.
Y parece que lo maravilloso siempre es lo que tiene uno, y más si le ha costado un riñón y parte del otro. Un usuario pregunta por un producto nuevo y siempre hay una decena de seguidores que le contestan hablándole de las extraordinarias virtudes del producto líder del mercado en precio y en ventas.
Que sí que los mercedes de alta gama son espectaculares, pero si mi economía no me lo permiten digo yo que algún otro modelo o marca podrán adecuarse mejor a lo que yo demando.
Pues esto es lo que desconocen los voluntariosos cibernautas que con la escusa de ayudarte en el proceso de decisión de compra, te intentan vender una burra que no es la tuya.
Porque lo nuestro siempre es de lo bueno, lo mejor.
Sino echa un vistazo a las ofertas de segunda mano y me cuentas.
Juas, juas, moraleja:
“Si tienes preguntas y no encuentras las repuestas, cierra los ojos y mira dentro de ti, pues es ahí donde un sueño aparecerá, y tu sólo aprenderás a volar, para así poder llegar a un lugar donde las dudas encuentren solución por si mismas.”

