A veces nos cruzamos en mitad de ninguna parte, en el sitio menos pensado.
Esas palabras que en plena rabieta adolescente no quisieron salir de mis dedos, las encuentro páginas ajenas. Decorando otras direcciones que no son la mía.
Y lo peor es que cuando las reconozco me da la impresión de que me observan con insolencia y descaro, como diciendo ¿ves?, hay usuarios menos torpes que sí saben emplearnos a gusto. En la frase oportuna, tras esa coma que da continuidad rítmica al relato.
Mis ideas perdidas en posts desconocidos.
Me da rabia que no tengan sentimientos, sabiendo lo que hemos vivido juntas. No me echan nada de menos, mientras yo las extraño a cada momento, en cada instante que no puede ver la luz por su falta.
Yo que las imaginaba traspapeladas en el banco de mis recuerdos, ahora las sé en anécdotas de otros. Pero al menos, he comprendido que no me las han robado, se han ido voluntariamente por falta de atención de una servidora.
Mea culpa, tendré que tener más cuidado con las que aún permanecen fieles e intentaré dar cobijo a aquellas que vengan desilusionadas de otros y de aquí en adelante e intentaré no descuidar su atención.
Busco palabras, en caso contrario se perderán mis recuerdos.
Si te interesa, deja contacto para que lleguemos a un acuerdo.

