Curiosos los sueños…
Esa parte de nuestras vidas que sólo existe dentro de nuestras cabezas. Qué nosotros creamos inconscientemente partiendo de las experiencias vividas en el día a día y nuestros deseos cumplidos o frustrados.
Hasta ahora no he sido consciente de que en mis sueños hubiese ningún detalle de esta otra vida on-line que compagino con la mía propia. Había conseguido que ambos mundos permaneciesen estancos o por lo menos no era consciente de que se mezclasen cuando yo no estoy completamente al mando de la situación.
Anoche se abrió esa puerta y al cerrar los ojos y dejarme llevar por la nada, mi parte digital tomó los mandos y se montó un guión con las últimas páginas que había visitado.
Me gusta ver como empiezan mis compañeros los blogs y cuando no tengo humor para más cosas me refugio a escondidas entre sus reflexiones más antiguas y me sereno leyendo esas entradas olvidadas a los ojos del resto. Es curioso como cuando profundizas en los archivos te cambia la forma de ver a uno u otro avatar, lo que un día me parecía absurdo, sin sentido, como un comentario fuera de lugar entre las conversaciones habituales, un día resplandece como un diamante, perfecto; una talla sin pulido, pura, sin adornos y que invita a la reflexión por su brevedad, por lo arriesgado de las formas.
Todo eso pensaba mientras leía:
“…recuerdo la mañana que me desperté sudando y agotado. Las noches eran entonces como películas de Spielberg para mí. Y al amanecer no podía acceder a la vida despierta.
Me tiré como pude de la cama y caí al suelo y arrastrandome como pude asi fui hasta el teclado y allí en un delirio comencé a aporrear deletreando todos mis sueños.”
Cuántas veces he tenido esa sensación y qué pocas palabras para describirla. Cerrar los ojos, perder el control y como si de “La historia interminable” se tratase y las letras cambiasen de color, el argumento te llevase a otra dimensión paralela.
Hubo un tiempo en que dormir se convirtió en una adicción, eran los únicos momentos en que me sentía viva siendo la protagonista de mi vida, aunque fuese una existencia fantasma. Hasta que conseguí llenar de cosas importantes mis días, necesitaba más y más tiempo para decidir como darle argumento a mi personaje real y él del mundo onírico se resentía, tanto tanto, que últimamente no recuerdo soñar, no me da tiempo a llegar a esa fase cuando ya suena el despertador.
Anoche volví a ser como Bastian, un sueño intenso que me hizo despertar como decía el post, pero yo no corrí al teclado a inmortalizarlo, tan sólo lo repasé y disfruté de cada detalle. Esa sensación de haber corrido un gran riesgo y haber conseguido despertar a tiempo.
Increíble…
Una aventura protagonizada en La Comunidad , un sueño blogger, de esa parte que siempre ha permanecido al margen.
Creo que el post se está alargando demasiado, será mejor que acabe aquí está reflexión y mas adelante prosiga o lo relate en una nueva entrada, depende de si soy capaz de encontrar las palabras para describir las sensaciones, que es lo único que son los sueños. Así que reservo el título que había pensado en un principio y…
Hasta pronto, espero… y si no, ya sabes, prueba a cerrar los ojos.
“Y en medio de ningún sitio, en la llanura infinita, por donde no pasa el tren, allí cruzaron sus vidas. ” __________(El Dorado.”Lisa y Fran.”)

