Vanidad y cicatería

Protestamos cuando el Gobierno Central trata a nuestra Autonomía minusvalorándola respecto a otras y siempre tratamos de exigir que se nos valore y estime remarcando nuestra importancia. Actualmente se ha adquirido un gran edificio (el antiguo Seminario) para ampliar las dependencias del Ayuntamiento que ya no cabían en la Plaza del Pilar y allí el Alcalde tendrá que tener un despacho si no quiere atravesar todo Zaragoza cada vez que le consulten algo. Y como el espacio es grandísimo están haciendo unas distribuciones, locales y decoración espectaculares, de las que pienso, estaremos orgullosos como uno de los edificios más representativos de nuestra ciudad.

La decoración debe estar de acuerdo con el edificio y su significación, y no debemos ser “cicateros” y “bordes” criticando cada elemento porque no lo pondríamos en nuestra casa y pasar a criticar a nuestro Alcalde que lo único que habrá hecho será delegar en unas personas que considerará competentes.

Me parece muy bien que de este gasto tengan conocimiento los partidos políticos para que no pueda existir ninguna corrupción, pero se está transformando este asunto puramente burocrático en el problema político más considerable que tenemos, habiendo cosas mucho más importantes.

Olegario Viñuales Sus