Terremoto, maremoto, tsunami: página pasada. Ahora, central nuclear.

Todos empiezan el discurso con un “no es el mejor momento”. Acto seguido, meten cuchara.
Japón, segunda economía mundial, sufre cortes de luz, racionamiento de agua, masivos desplazamientos de personas y tiene vacías las baldas de los supermercados. Todo porque la naturaleza ha flojeado dos minutos. Todo por dos minutos equivocados. La naturaleza, prepotente, nos ignora.
Alerta en Fukushima por un calambre de la Tierra. En dos minutos.

