No recuerdo ninguna revolución fechada en invierno. La cubana tal vez, aunque lo cierto es que la cosa venia de antiguo. Y la rusa, que en octubre ya es invierno por allí. Pero las bonitas, las revoluciones que llevan el sol como estandarte, son en primavera -París en mayo del 69, Praga en su propia primavera- o en verano -otra vez Francia, el 14 de julio; USA, pongamos el 4 de julio; Inglaterra no lo sé y me da pereza buscarlo, pero no creo que hiciera mucho frío, aunque los ingleses, ya se sabe, son de raros que hasta conducen por el otro lado- Nunca, nadie en sus cabales diseñaría una revolución entre el fango, la lluvia, el frío y la nieve. ¡Vaya fotos feas para los libros de historia!


