Yo no lo podría decir ni más alto ni más claro.
Vía El Blog de Arturo Borra
Sobre la descarada manipulación de las declaraciones de Gamoneda sobre Benedetti


Extraído de Faro Gamoneda. Para ir al blog, pincha aquí.
sopadepoetes(’¿polémica gamoneda respecto a benedetti? no hay tema. benedetti descansa en paz’)
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Y descanse en paz Benedetti, un poeta y un ser humano entrañable y, sobre todo, muy querido
Y también en el Blog de Víktor Gómez
Vía Víktorgomez.net
¡Cuántas ganas le tienen algunos poetas y críticos literarios a Antonio Gamoneda!. No le perdonan la coherencia, madurez y genialidad poética-vital. Lo último arranca con eso que es tan recurrente de confundir y distraer la atención de lo importante de una discusión de presupuestos, hipotesis, análisis y deliberativa comunicación de contrarios por la descalificación personal.
Leo en El editor en su laberinto y en Bartleby editores “Matar al poeta Gamoneda” y sigo con la poeta y periodista Eloísa Otero cuyo artículo sobre las descarada manipulación de las declaraciones de Gamoneda sobre Benedetti no hacen sino exponer con claridad lar artimañas de algunas personas acostumbradas a lo inexcusable para defensa de su precariedad intelectual.
Con paciencia el poeta Arturo Borra reune documentación al respecto, en su blog: puede leerse aquí
Esta macarra trifurca propiciada por los de siempre, la identifica sin pudor el escritor Santos Domínguez Ramos en En un bosque extranjero: Gamoneda-Benedetti
A mi modo de ver, esto es reflejo de lo que viene masticándose desde los 80 en España con la industria cultural, las poéticas exiliadas del canon dominante, los clanes de poetas-editores-críticos, etc., y que de manera tan eficaz y comprensible detallaba Jordi Doce en Poesía española de hoy: de la arbitrariedad a la domesticación o lo que la magnífica Julieta Valero resumidamente apunta en Poesía española actual: de la norma a la diversidad por poner sólo dos ejemplos. Que no acudiré a lo que Jenaro Talens entiende como problematización de los modos de leer y que a García Montero, Felipe Benitez Reyes, Benajmin Prado y demás adlateres parece quedárseles grande o sencillamente inadecuado para sus intereses.
Me fuí. Vuelvo.
Antonio Gamoneda, como Mario Benedetti, por encima y más acá o allá de los ardides manipulatorios y las rentabilidades mediaticas no sirvan de escudo o arma arrojadiza a ningún poeta.
Y antes de descalificar la obra de Gamoneda, con un símil futbolístico, valdría la pena ahondar con honestidad y conocimiento en la trayectoria poética y humana del poeta leones, desde observadores y lectores tan respetables como Miguel Casado, Eduardo Moga, Antonio Méndez Rubio o Fernado R. de la Flor, Juan Carlos Mestre, Antonio Pereira, Benito del Pliego, Eloisa Otero, etc., si uno no tiene capacidad suficiente de penetración en textos y creaciones de envergadura. Y luego deliberar. Y argumentar si cabe lo que se deduzca o concluya de ese cruce de lecturas entre la poesía de Antonio Gamoneda y sus estudios (cada día más numerosos e internacionales) críticos.
Y como las palabras de Benedetti y Gamoneda son mejor que ningún otro decir un cierre a este asunto, ahí van dos pellizcos:
Naturalmente ir de irrealista o hermético sin más, no otorga cédula de poeta, pero la analogía del lenguaje minirrealista pretendidamente poético (ése que se promueve poco menos que en términos de mercado y que está casi “oficializado” en España) con los lenguajes informativos (…) es la prueba de su inanidad, de su condición no creadora y, finalmente, de su debilidad moral añadida a la debilidad estética. La rebeldía lingüística, lo que algunos llaman irracionalismo, es el único medio de implicar creación y sentido, insisto, en una escritura que ha de ser inseparable del vivir y el morir en un mundo cruelmente manipulado. (…) Fijémonos en que si, de estos últimos quinientos años de la poesía escrita en España, eliminamos a Juan de la Cruz, Quevedo, Góngora, Juan Ramón, Lorca, Aleixandre y a sus numerosos congéneres tiznados por el “irrealismo”, nos quedamos sin poesía española. (Conocimiento, 27-28) Antonio Gamoneda
”El porvenir de mi pasado” está diciendo que hay cosas del pasado que quedaron muertas, que no existen más, como muchas veces la infancia que se ha quedado en penitencia para siempre. Pero hay otras cosas del pasado que sobreviven y que abren una brecha hacia el futuro y ésas son las que yo quiero rescatar: aquellas cosas del pasado que van a tener vigencia en el futuro”
… /…
Cuando se fue quedando solo, cuando empezó a decir “para qué” comenzó a escribir versos como estos:
“Me he ido quedando sin mis escogidos
los me dieron vida
aliento
paso
de soledad con su llamita tenue
y el olfato para reconocer
uánta poesía era de madera
y crecía en nosotros sin saberlo.
Me he quedado sin proust y sin vallejo
sin quiroga ni onetti ni pessoa
ni pavese ni walsh ni paco urondo
sin eliseo diego sin alberti
sin felisberto hernández sin neruda
se fueron despacito en fila india”.
Mario Benedetti

