
Foto: Juan ramos y Carolina Sospedra, de Mei Ming
La farsa de Eurovisión
Lo primero, a mí Eurovisión, como que plin. Ni he escuchado a Soraya ni me interesa lo que hace. Vamos que me importa más bien poco y me seduce menos. Sin embargo cada día estoy más convencida de que nos importa tan poco que por eso se ha convertido en un festival de frikis, y puestos a hacer frikismo, ¿Qué mejor que el Chikilicuatre y cosas por el estilo para representar el orgullo patrio?
Y eso sabiendo lo que hay detrás de la elección de los artistas. Tengo unos amigos con un proyecto musical increíble, una música preciosa y un saber hacer de los que convierten de verdad a un cantante en músico.
Ellos son Mei Ming y durante el proceso de votaciones por Internet para la elección estuvieron posicionados en el puesto cuarto todo el tiempo. Hasta que entraron y metieron mano las productoras de OT. Bueno, estoy segura de que si las productoras apostaran por proyectos serios como el de Juan Ramos, Eurovisión empezaría a contar como festival. Pero, mientras no sea más que un concurso de frikis y cantantes prefabricados ni España ni la industria musical tienen nada que hacer con nosotros.
escucha aquí a Mei Ming

