Últimamente no hago más que darle vueltas a las medidas que unos y otros plantean para terminar con la crisis y su eficacia real en nuestra economía. Paralelamente continúo leyendo análisis y noticias, desastrosos y pesimistas, y asistiendo como espectadora de primera fila a la cadena imparable de despidos que se producen en las empresas españolas, al miedo ante la deflación, el descenso del consumo, la pérdida de producción,…

Y, qué quieren que les diga, a mí todo esto me parece muy sencillo de resolver, el problema es que
quien tiene que tomar la iniciativa no tiene suficientes arrestos para hacerlo
- Porque es el implicado (=responsable;=empresario)
- Porque es el gobierno que vive del implicado
- Porque para que fuera efectiva sería imprescindible que fuera colectiva y al unísono. No me valen gestos aislados, eso no es más que demagogia.
Cómo acabar con la crisis en dos pasos:
- Primer paso: Reduce el margen de beneficios de tu empresa
- Segundo paso: Con ese dinero mantén los empleos e incluso incrementa los salarios de tus trabajadores.

Y Ya está:
¿Qué conseguimos con esto?
- Aumento del consumo
- Aumento de la seguridd en el futuro
- Mantenimiento de la producción y, por tanto, de la riqueza.
Y en lugar de esto,
¿qué hacen los empresarios?
Despiden a miles de trabajadores, lo que provoca una reducción del consumo, gasto de dinero público en subsidios del paro, que los pequeños empresarios bajen los precios para mantener su negocio y el paso – cada vez mayor – a la economía sumergida, la temida deflación, que aumente la inseguridad, …
Ésta pues es una llamada de atención a TODAS LAS EMPRESAS Y EMPRESARIOS, ALTOS EJECUTIVOS Y DIRECTIVOS de este país:
- Reduzcan sus beneficios,
- bájense sus salarios,
- cambien el chip del método de producción (ya puesta a ser creativa, repiensen la estructura de sus empresas y estudien la innumerables ventajas de las Nuevas Tecnologías)
- Hablen con sus trabajadores, en la mayoría de los casos, conocen su empresa bastante mejor que usted
- Y, por favor, dejen de echar gente a la calle… ELLOS NUNCA LO HARÍAN


