Nieve en Ibiza

Pues está nevando en Ibiza. Y ya es raro. Hace un frío al que no estamos acostumbrados por estos lugares. En la terraza el termómetro ha bajado de los cero grados y el día es perfecto para no pisar la calle. Salvo que empiece a cuajar la nieve, claro está. En ese caso nos vamos a encontrar con un panorama un tanto raro. Por un lado disfrutaremos de la nieve como si fuéramos niños. Pero por el otro, Ibiza no está preparada para la nieve. Aquí sólo tienen cadenas para el coche quienes viajan a estaciones de esquí durante el invierno. O pasan sus vacaciones en el norte de la península. El resto de cadenas de la isla la tienen colgadas los hoteles en las puertas. Quien realice un alquiler de coches en Ibiza probablemente no encuentre ningún tipo de artilugio con el que desplazarse por la nieve. Si acaso, un cubo y una pala de arena, que es lo que llevamos los residentes.

Aunque siempre nos quedará la opción de los quitanieves. En Ibiza hay quitanieves. O eso dicen. Yo no he visto ninguna. Compraron tres con las obras de la “autopista”. Aunque si cuando caen cuatro gotas los túneles se inundan más de un metro, ahora que cae nieve lo más probable es que a los quitanieves les falte una rueda, o pinchen antes de salir del misterioso garaje en que se esconden. Eso sí, tenemos un “quitahielo”. Pequeñito. Lo justo para cuando me dejo la puerta de la nevera abierta. Pero entre que lo desplazan, encuentran al conductor, lo arrancan y comienza a funcionar, seguro que el hielo ya se ha derretido.

La nieve suele ser una bendición. Pero cuando cae en Ibiza deja de parecerse al cielo cristiano para convertirse en el infierno español.  Que si hoy no ha venido el que aviva el fuego, mañana hay huelga de carboneros, pasado el encargado se ha puesto malo…