¡Aleluya para hoy comodiría Luis del Val!La desconsolada cantante después de haber intentado ahogar las penas en alcohol y dejarse llevar por la mala vida para encontrar la paz interior que tanto ansía, ahora se refugia en las enseñanzas cristianas para expiar sus culpas y sentirse iluminada por la fuerza de la religión. La ex princesita del pop no dudó en echarse a la calle no para hacerse con el último trapito sino para adquirir un manual en cuya portada aparecía la imagen de Jesús. Quizás el consuelo del Altísimo le ayude a reconducir su vida inestable y por fin encuentre una salida a un año de los más caótico.

