Mucho se ha escrito sobre la temática de las escorts, sus cualidades, sus servicios y como la sociedad ya las incorpora como un proveedor calificado más. Sabemos que existieron en el pasado –inclusive hay constancias bíblicas de sus actividades-, existen en el presente y también se puede aventurar que existirán en el futuro. Las prestaciones sexuales pagas son un rubro más dentro del de la gama de servicios que los clientes utilizan. Estos clientes tienen distintas características, distintas edades, y distintos círculos sociales lo que significa gran variedad de consumidores de estos servicios especiales.
Las clases de menor poder adquisitivo tienen su sector de proveedoras sexuales, lo mismo sucede en la clase social media –la de mayor consumo de este servicio- y la clase de elite o social alta, que tienen otros parámetros más sofisticados para la contratación de estas atenciones especiales.
En el ayer los servicios de las escorts eran brindados de forma particular o regenteados en prostíbulos populares, en el hoy la actividad es mucho mas profesionalizada y hay agencias de contrataciones que organiza de forma empresarial lo relacionado con las prestaciones sexuales pagas.
Hoy se encuentran agencias de contrataciones de acompañantes especiales en todas las ciudades importantes de Europa, de Asia, de Oriente y en toda América. Algunas de forma oficial reconocidas y otras de forma disfrazada como de acompañantes especiales –sin mencionar el tema sexual-.
En las ciudades de España se encuentran las mejores y más organizadas agencias de contrataciones de acompañamientos especiales, Ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y otras más, cuentan con planteles de servidores sexuales con todas las variantes solicitadas por los clientes. Estas agencias atienden tanto a hombres como a mujeres con denominaciones de escorts femeninas, escorts masculinos –o chaperos- transexuales, travestis, y gigolós.
Las escorts atienden tanto a hombres como a mujeres, los escorts masculinos tienen aptitudes pasivas, activas o son bisexuales, lo mismo sucede con los transexuales o travestis, dejando para los gigolós la actitud activa, tanto para la atención de los clientes hombres como de clientas mujeres-que también solicitan ser atendidas-.
En el futuro nada indica que lo de hoy en este servicio vaya a cambiar, solamente como en todos los órdenes comerciales se perfeccionara organizándose de acuerdo al avance de los tiempos. En la actualidad las ofertas de este tipo de servicio se realizan por medios electrónicos impensados hace apenas 30 años atrás, las comunicaciones de estos tiempos serán reemplazadas por otras más avanzadas en el futuro, y ahí estarán las nuevas ofertas de estos servicios especiales. Los medios de comunicación del futuro estarán ordenados de tal manera que la información serán mucho más precisas y rápidas facilitando los requerimientos del clientes de estos servicios, que también van a existir en el futuro.

