En el trabajo los muchachos bromean sobre lo raros que son mis gustos, a veces algo que a ellos les ha parecido genial, a mí solo me parece mediocre, una salsa, un trago, un bar, en fin, la lista es larga.
Por eso cuando me dijeron dos de ellos que habían probado con la mejor escort valencia del momento, no me lo creí tanto. Decidimos en ir a probar los demás miembros de la pandilla y cuando fue mi turno el día jueves, la verdad es que Pamela me sorprendió.
Su cuerpo delicioso detrás de ese babydoll, el portaligas negro y su labios rojos combinaban perfecto. El relax barcelona que me dio la impresionante Pamela me dejó más que satisfecho. Lo que les pareció una novedad a los muchachos, con los que casi nunca he estado de acuerdo en cuestión de gustos.

