Muchos fumadores no son conscientes del impacto de las colillas sobre el medioambiente. Que poca importancia que se da, arrojar esa mezcla de sustancias dañinas sin remordimiento. La mayoría de las veces encendida, porque ya no se estila apagar el cigarrillo.
Se penaliza el humo que nos mata, a todos, fumadores y pasivos, pero nada se hace con las colillas.
Si tenemos en cuenta que en España hay nueve millones de fumadores, aproximadamente, que consumen a diario entre 10 y 15 cigarrillos, y que cinco filtros pesan un gramo, cada día se generan más de 18.000 kilos de desechos. Esto sin contar el plástico, las cajetillas, y el papel de aluminio del interior.
En la ciudad de Londres, cuando acabes de fumar o mascar el chicle no debes tirarlo al suelo, porque podrían multarte.
En calles como Oxford Street se ha llegado a contabilizar 300.000 chicles pegados en el suelo que cuesta 17 semanas quitarlos, para evitar este problema se han instalado los Gumcatchers.
Son unos postes ubicados en las principales esquinas de Londres donde se pueden arrojar los chicles y las colillas.
Han colocado una colilla de cigarro de nueve metros en la plaza Trafalgar Square de Londres como protesta contra la contaminación con colillas de cigarro en Inglaterra.
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Vida Ética –columna de opinión-

