Emo no morirá en el bosque Aokigahara.

Emo no morirá en el bosque Aokigahara.

Escuchando Tokio Hotel, atraviesa el puente hacia las Torres Isozaki. El agua, plomo inexpresivo, desciende lentamente hacia el mar.

Sushi en el Asia Chick, mientras en su cabeza conecta los lugares del último paseo. Emo recuerda sus palabras: “no nos veremos más”.

Invisible, las personas alrededor son figurantes en un escenario vacío. Tras el enorme perro de flores, © Murakami y Cai Guo Quian, anunciados en el museo Guggenheim, frío gigante en movimiento perpetuo.

Flores sonrientes, pero el fuego y la pólvora hieren el lienzo haciendo surgir una obra hermosa y triste, inoportuna: “No nos veremos más”. Al salir Mamá duerme.

Emo no morirá en el bosque Aokigahara. Emo vive en Bilbao.