El Blog de Rufo

“No quiero una vida perra”

¡Conseguido!

Dos meses después de abrir este blog hemos conseguido que el sueño que tuvimos se convierta en realidad. El 28 de febrero alguien anónimo hizo el primer ingreso en la cuenta abierta en Bancaja para recaudar fondos. Fueron 20 euros y ellos abrieron el camino.

El viernes 17 de abril hicimos un llamamiento para lograr más aportaciones y afrontar la cirugía y el post operatorio con tranquilidad. Y, una vez más, no fallastéis. En apenas diez días la cuenta creció una barbaridad. Un último ingreso de 200 euros realizado hoy, lunes 27, completa las previsiones con creces. La aventura económica ha llegado a su fin gracias al apoyo de decenas de amigos, conocidos y desconocidos, que se han embarcado conmigo y con Ainoha en esta aventura.

Cuando comenzamos este viaje estábamos solos y ahora nos acompañan tantos amigos que no sé cómo podré agradecer a todos y cada uno de ellos el apoyo que me han prestado. Con mensajes en el blog, con mails, con llamadas, con aportaciones de dinero…

En febrero, días después de escribir el primer post, imaginé qué sentiría cuándo alcanzáramos la meta económica que nos marcamos (un poco a ciegas, nunca mejor dicho, porque los presupuestos subían y bajaban en función de muchas variables). Hoy ya sé qué se siente: una inmensa alegría y un agradecimiento tan profundo que no me cansaré de repetirlo: la operación nunca hubiera sido posible sin vuestra ayuda.


Es increíble pero tengo que hacer este llamamiento:

¡NO NECESITAMOS MÁS DINERO. NO HAGÁIS MÁS INGRESOS EN LA CUENTA!

La siguiente parada de este viaje maravilloso será el jueves 7 de mayo, el día de la operación. Por supuesto os informaré de todo ese mismo día (o al día siguiente). Ahora estoy entrenándome para el gran día: me ponen gotas cada ocho hora (un tema que no me acaba de gustar…) y tengo que llevar un collar muy raro que hace eco.

En fin, sólo quedan unos días y estoy algo nervioso porque sé que no es una operación sencilla y que después tengo que curarme bien. Ainoha me ha dicho que tengo que tener paciencia (ella dice que también la necesita porque lo de las gotas es una lucha diaria). Así que hemos decidido tomarnos una tila a medias cada día hasta que llegue el día de la cirugía. Después, cambiaremos la tila por cava: así podremos brindar con todos vosotros porque habremos conseguido cumplir nuestro sueño.