Amiga Rosa :
Esta familiaridad con la que nos dirigimos a ti, es consecuencia del handicap que tenéis que soportar los cesares y las cleopatras, a quien casi todos conocen, mientras que vosotros no conocéis a casi nadie, salvo a la elite con la que os codeáis.
Te escribimos esta carta de despedida porque queremos dejar constancia, entre otras cosas, de que nos sentimos engañados, parte por acción y otra parte por omisión, debido a que no se nos advirtió clara y nítidamente en los planteamientos fundacionales de UPyD, acerca de ciertas peculiaridades, que más tarde hemos descubierto sobre tu particular proyecto personal.
Tu proyecto, que consolidarás a buen seguro en el próximo primer congreso, gracias a los buenos oficios de tus más cercanos, que han conseguido “limpiar” y desbrozar el terreno, para que vuestro paseo triunfal tenga los menos obstáculos posibles, es un proyecto cesarista, muy a la norteamericana, con un líder carismático, con un bien merecido prestigio, y un currículo lleno de experiencia y conocimientos, currículo que no debe ni puede emular nadie dentro de tu organización, so pena de ser expulsado y depurado por “rebotado” y “enterao”. Tú sola en medio del escenario, rodeada de un corifeo, como en las tragedias griegas, que corean cantando el último verso de cada una de tus estrofas, con unas caretas en sus manos, tras las que miran al público, que muestran alegría o tristeza, siguiendo las sabias indicaciones de Albert Boadella.
A nivel territorial, te basta con tener grupos de apoyo, formados por simpatizantes, que son simples ciudadanos, y ciudadanos simples, que pegan carteles tuyos, vestida de Agustina de Aragón, y reparten panfletos, sin pretensiones de aportar teóricamente algo a la organización, ni de tener una mayor participación política, unos porque desconocen lo que entraña pertenecer a una organización política y otros porque no tienen capacidad para conocerlo.
Con ese planteamiento, era cuestión de tiempo, que abandonásemos tu particular proyecto personal, pensamos, que mucho e intenso ha debido ser el daño que te han inferido tus excompañeros del PSOE, cuando con tanto énfasis rechazas a los “profesionales”, confundiéndonos a todos, metiéndonos en un mismo saco, y rechazándonos por igual, sin distinguir a los que provenientes de otros ubicaciones partidarias, luchamos contra el franquismo, y ayudamos con nuestra actividad revolucionaria a traer la democracia a España, siendo como éramos, lo mejor de cada casa, con estos seres patéticos que ocupan ahora los escaños de los parlamentos y consistorios, y que son en general, salvo contadas excepciones, lo peor de cada casa.
Como por ti acudimos a afiliarnos, y a ti pedimos intermediación cuando creímos que el autismo, que había a nuestro alrededor, era una excepción y no una regla, a ti nos dirigimos ahora para que prescindas de nuestra odioso intento de colaboración, y nos des de baja en UPyD.
Adelante y adiós Rosa, adiós.
Horacio Gómez de Alía Flora Quevedo Perdiguero


