Preguntas y respuestas no muy optimistas.

Llevo poco más de un mes en la recepción de un pequeño hotel de tres estrellas. La verdad no es un curro para tirar cohetes pero en estos tiempos extraños donde uno se agarraría a un clavo ardiendo para poder cotizar, ganar un sueldo y sobrevivir es una suerte y me atrevo a decir hasta un lujo.

¿Cuánta gente daría ahora por trabajar en un horario de 8 horas diarias cambiando algunas veces de turno, unas veces 7 dias seguidos, descansando dos y luego volviendo a laborar otros tres o cuatro y luego descansar otros dos que pueden ser también saltados y luego cinco y así? No creo que poca.

Relación: ¿trabajo, sueldo? Ya veremos pero es para echarse a temblar quizás.

¿Se le puede llamar explotacion laboral? Está en ese filo puesto que se salta a la torera -como muchas empresas hoteleras- el convenio laboral que en realidad es de risa y casi nunca se cumple. Luego es papel mojado.

¿Qué queda ante un panorama laboral desolador y con un futuro no más halagüeño? Pues tirar para adelante con lo que se tiene y echarle agallas para quizás algún día encontrar algo mejor y apretar los dientes.

¿De qué te sirven 3 años de Diplomatura turística? Bueno, de poco. O ¿Un grado formativo de turismo o similar? Quizás lo mismo.

¿Cuando el turismo deje de ser la gallina de los huevos de oro nos daremos cuenta de nuestros errores tan garrafales? Para eso ya será demasiado tarde.