La verdad es que la paciencia se me va agotando al igual que a los familiares de los marineros secuestrados. Vemos un constante peregrinar de contertulios de tele en tele, de radio en radio, opinando sobre las mil y una soluciones posibles al caso del atunero vasco. Esto unido a los familiares acusando al Gobierno de ineficiencia, y pidiendo, como es lógico en su caso aunque menos lógico en el de otros, tradúzcase Patxi López, que se libere a los dos piratas que están entre rejas en España.
Osea que además de ceder al chantaje económico, que ya de por sí manda narices teniendo en cuenta que todos pagamos ese rescate, ahora pretenden que nos
pasemos por el arco del triunfo el Estado de Derecho y liberemos a dos delincuentes porque así lo piden los piratas. Pues me opongo rotundamente.
Los somalíes han dado un ultimátum y quedan tres días en teoría para que ejecuten a tres marineros. Según Defensa, todos están localizados, así que una operación de rescate es viable. Probablemente el llevar tres marineros a tierra sea una maniobra de presión y no tengan intención de matarlos, pero ¿y si no es así?, ¿para qué entrenamos comandos? ¿para qué están las fuerzas de élite?
Porque guste o no a la gente, liberar a los piratas es algo imposible. El afán de Garzón de ser siempre protagonista le ha jugado una mala pasada al Ejecutivo. En vez de haberse quedado allí a los piratas y usarlos como moneda de cambio para abaratar el rescate, los trajeron y se exhibieron como un trofeo, y ahora las prioridades de los secuestradores parecen que han cambiado y sus compañeros son condición indispensable para que esto se resuelva.
Siento el dolor de las familias y entiendo su preocupación, pero su criterio es el que menos debe primar en estos casos. Si se atendiese a los deseos de las víctimas por encima del criterio de los especialistas, jueces y demás responsables, las cosas irían peor son seguridad. Las familias quieren que se pague, se entregue a los dos piratas, y seguro que si además solicitasen que se les entregase una fragata de las dos que están allí, también dirían que se les diese, y las cosas no pueden ser así, o al menos no deben ser así.
Yo, aunque sea el más impopular de los criterios, voto por el rescate de los marineros pese a los riesgos que se corren. No se puede dar el mensaje a los piratas de que sale rentable secuestrar barcos españoles. De que hagan lo que hagan, aquí se paga siempre y se cede a su chantaje.
Es un riesgo, pero hay que correrlo. Y si no, que no faenen en esas aguas que el atún va a salir por un pico, de todas formas, si seguimos pagando a tantos millones el barco.

