Hace ya un tiempo volví a leer un libro que recomiendo encarecidamente, ‘Las cartas de la conquista de Méjico’ de Hernán Cortés. El mismo contiene las cinco cartas que envió Cortés al rey de España narrando las vicisitudes de su empresa americana, y para los amantes de la historia son un documento de primera mano. Los que crean que les voy a hablar de la conquista, se equivocan. Traigo a colación esta obra porque me ha venido a la cabeza lo que ha cambiado la comunicación a lo alrgo de la historia. Cortés despachaba las cartas, que en muchos casos incluían peticiones fundamentales para seguir adelante, sabiendo que la contestación tardaría meses en volver, eso si las tempestades, los enemigos, o cualquier otro elemento no lo impedían. En cambio hoy, además del correo electrónico, la web cam y los periódicos digitales, podemos disfrutar de este invento, el blog, y cuando dentro de un minuto haga click, miles de personas podrán leer, compartir, debatir o ignorar lo que uno escribe. Algo casi mágico. Si Cortés levantara la cabeza, cuánta envidia le daría…

