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Café y próstata

Asociación inversa

Consumo de café y el cáncer de próstata


El café tiene efectos sobre la insulina y el metabolismo de la glucosa, así como niveles de hormonas sexuales, las cuales juegan un papel en el cáncer de próstata


Por Esteban Salazar Herrera

El café tiene efectos sobre la insulina y el metabolismo de la glucosa, así como niveles de hormonas sexuales, las cuales juegan un papel en el cáncer de próstata.
Es posible que pueda haber una asociación entre el café y el cáncer de próstata, dijo Kathryn M. Wilson, Ph.D. D., un compañero postdoctoral en el Laboratorio Channing, Harvard Medical School y la Escuela de Salud Pública de Harvard.
Aunque es demasiado temprano para empezar a asesorar a los médicos a sus pacientes masculinos para tomar el hábito de tomar café regularmente, los datos presentados en la American Association for Cancer Research Frontiers in Cancer Prevention Research Conference, reveló una fuerte asociación inversa entre el consumo de café y el riesgo de los cánceres de próstata letal y avanzado.

Riesgo 60% menor. En un estudio prospectivo, Wilson y sus colegas encontraron que los hombres que tomaban más café tenían un riesgo un 60 por ciento menor de cáncer de próstata agresivo que los hombres que no consumían ningún café.
Este estudio es el primero de su clase para considerar tanto el riesgo general de cáncer de próstata y el riesgo de enfermedad localizada, avanzado y letal.
“Pocos estudios han analizado de forma prospectiva a esta asociación, y no han mirado el café y los resultados específicos de cáncer de próstata”, dijo Wilson.
“Hemos buscado específicamente a los diferentes tipos de cáncer de próstata, como de grado superior frente a los cánceres localizados o de alto frente a los cánceres de bajo grado.”

Compuestos biológicamente activos. La cafeína no es realmente el factor clave en esta asociación, según Wilson.
Los investigadores no están seguros que los componentes de la bebida son los más importantes, como el café contiene muchos compuestos biológicamente activos, como los antioxidantes y minerales.

Estudio de seguimiento. Los investigadores documentaron el consumo de café regular y descafeinado de casi 50 mil hombres, cada cuatro años desde 1986 hasta 2006; 4 mil 975 de estos hombres desarrollaron cáncer de la próstata durante ese tiempo.
También examinaron la asociación transversal entre el consumo de café y los niveles de hormonas circulantes en muestras de sangre tomadas de un subconjunto de los hombres en la cohorte.
“En los factores de estilo de vida muy pocos han sido consistentemente asociado con el riesgo de cáncer de próstata, sobre todo con el riesgo de enfermedad agresiva, por lo que sería muy interesante si esta asociación se confirma en otros estudios”, dijo Wilson.

Registro Estatal de Cáncer. En Jalisco, el cáncer prostático tan sólo en el servicio de Urología, se traduce en un promedio de mil 400 pacientes anuales, los cuales son atendidos en la Clínica de Disfunción Eréctil, tras haber sido intervenidos quirúrgicamente como consecuencia de dicha neoplasia.
De acuerdo con el Registro Estatal de Cáncer, en 2007, el de próstata se ubicó como segundo dentro de los principales tumores malignos con 799 casos y ese año fue de hecho, el primero en frecuencia entre la población masculina, muy marcadamente a partir de los 60 y hasta los 75 años y más (por arriba del 73 por ciento).
Ese mismo año, de entre todos los tipos de cáncer, el de próstata fue también el segundo más mortal (485 decesos), rebasando incluso al de mama que en 2007 causó 352 muertes; aunque entre la población masculina fue el primero en letalidad.

Cuarta causa de muerte en México. El cáncer de próstata es el tipo de cáncer que más se diagnostica en hombres mexicanos con un total de 2 mil 900 casos nuevos por año, que lo ubican como el cuarto tumor entre todos los cánceres y la cuarta causa de muerte por neoplasias en nuestro país.
El urólogo Dr. Mauricio Cantellano, especialista del Hospital General Manuel Gea González, explica que el cáncer de próstata es la presencia de células cancerosas en esta glándula y generalmente se encuentra en la parte más periférica de la próstata, es decir, la parte que se explora por medio del tacto rectal.

Sintomatología. En fases iniciales, el cáncer no produce síntomas y cuando los hay el problema puede ya estar avanzado comenta el urólogo.
Los síntomas pueden ser similares e indistinguibles del crecimiento benigno de la próstata (hiperplasia prostática).
Por eso, los hombres mayores de 45 años, se deben hacer cada año un tacto rectal, por medio del cual el médico palpa la próstata a través del recto con el fin de tocar áreas duras o abultadas que sean sospechosas. Este examen se debe realizar siempre y no se debe sustituir por otros, afirma.

Antígeno prostático. El Dr. Cantellano aclara que la determinación del antígeno prostático específico (APE) en sangre también se hace anual.
El APE es una sustancia que se produce en la próstata; cuando su valor va en aumento pudiera estar relacionado con la presencia de cáncer.
“Con la combinación de estos dos exámenes –tacto rectal y APE-, es posible detectar gran parte de los cánceres confinados a la próstata”, apunta.

Factor genético. Otra característica importante es el factor genético, ya que si hay antecedentes familiares de cáncer prostático en familiares de primer grado (padres y hermanos), se consideran personas de alto riesgo para presentar este padecimiento y la detección se debe llevar a cabo a partir de los 40 años.
El urólogo comenta que cuando la exploración rectal y el APE son anormales, para establecer un diagnóstico definitivo, se debe realizar biopsia de próstata para confirmarlo y cuando ésta es positiva a cáncer, el tratamiento dependerá de la etapa y la extensión del tumor.

Tratamiento. En etapas tempranas se puede tratar con cirugía, radioterapia (tratamiento con radiaciones) o braquiterapia (tratamiento con dispositivos implantados dentro de la glándula que emiten radiaciones muy dirigidas hacia la zona de células malignas) y puede ser curable.
Cuando el cáncer de próstata se encuentra en etapas avanzadas se debe tratar con radioterapia o con bloqueo de las hormonas masculinas, con medicamentos o con cirugía de castración.
La expectativa de sobrevida con calidad de vida del paciente se puede mantener muchos años con estos tratamientos, lo más importante es que se debe de acudir a consulta con el urólogo con la idea de prevenirlo o identificarlo tempranamente y se deben de dejar atrás las ideas y temores que conlleva la revisión prostática, ya que una revisión a tiempo puede salvar vidas.

Problema de salud pública. Posicionado como el más mortal entre los tumores malignos en el varón, el cáncer de próstata constituye un problema de salud pública, especialmente a partir de la sexta década de vida.
Se trata de una “enfermedad que puede llevar un desarrollo de hasta 20 años porque en sus primeras fases no da síntoma alguno” y por lo mismo, al ser diagnosticado, se encuentra ya en fases muy avanzadas en las que es muy poco lo que se puede hacer, comentó el médico adscrito al departamento de Oncología del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional de Occidente (CMNO) del IMSS Jalisco, Carlos Alberto Ronquillo Carreón.
El médico explicó que como todo cáncer, el de próstata no se ha asociado hasta el momento con una causa desencadenante específica, aunque la edad es un factor de riesgo altamente significativo en su desarrollo, al igual que aspectos étnicos (personas de raza negra son más proclives).

La edad. A manera de ejemplo señaló que hasta el 90 por ciento de los pacientes que son atendidos por dicho diagnóstico en Oncología del Hospital de Especialidades del CMNO, tiene 60 años o más, y agregó que también existe un grupo de pacientes por debajo de la sexta década de vida en los que la enfermedad en mucho más agresiva.
El especialista indicó que al ser síntomas como deseo continuo de orinar, así como sensación de vaciamiento incompleto de la vejiga, entre los que generalmente se presentan cuando hay inflamación de la próstata, es el urólogo quien generalmente hace el diagnóstico de la enfermedad e inicia el tratamiento
“El urólogo es quien diagnostica y resuelve el problema que casi siempre se trata de trastornos obstructivos de la micción (acción de orinar), los pacientes tienen micciones más frecuentes especialmente durante la noche, además de presentar disminución del calibre de la orina” y esto es lo que los hace acudir con el urólogo quien, tras estudiarlos, les ofrece tratamiento que, según el caso pueden ser quirúrgico, farmacológico u hormonal.

La prevención. Para el especialista, en el cáncer de próstata, como en el resto de las neoplasias, la prevención es definitiva, sobre todo considerando el amplio periodo de desarrollo de la enfermedad (20 años en promedio).
“Las políticas gubernamentales han visto la importancia de ésto y hacen énfasis desde PREVENIMSS” en la detección temprana que, en lo que a próstata se refiere, debe hacerse “idealmente” a partir de los 50 años mediante un tacto prostático anual.

Tacto rectal. Señaló que, aunque paulatinamente va superándose, el principal obstáculo en el hallazgo temprano de este tumor lo constituye el rechazo del paciente a ser explorado mediante tacto rectal.
Esta situación ha derivado en que se ofrezcan alternativas como diagnósticos a través de análisis específicos en sangre y estudios de radiodiagnóstico (tomografía axial computarizada), pero ninguno de ellos tiene la precisión que ofrece el tacto rectal, “la exploración médica no tiene sustituto”, subrayó.
Así, dijo, una revisión anual que, en el caso del varón incluya no sólo el tacto rectal, sino un ‘chequeo’ integral que permita captar oportunamente patologías como diabetes e hipertensión, puede traducirse no sólo en una vida más larga, sino de mayor calidad.