Tras un día oscuro para los operadores de apuestas on-line, las empresas que operan sitios de juegos en Internet y sistemas de pago afirmaron que concentrarán su atención en Europa y Asia, ahora que al parecer nueva legislación estadounidense bloqueará el acceso a su mercado más lucrativo.
Varias firmas de apuestas en línea radicadas en Londres anunciaron la semana pasada que están programando abandonar sus negocios con Estados Unidos -lejos el mercado más grande para apuestas en Internet-, después de que el Congreso de ese país aprobara una ley que prohíbe el uso de tarjetas de crédito o sistemas de pago en línea para hacer apuestas en la red.
Según los analistas, la medida efectivamente impedirá que las empresas del rubro operen legalmente en Estados Unidos, lo que modificará en forma terminante sus modelos de negocios e incluso llevará a la quiebra a las firmas más vulnerables. Las acciones de muchas de éstas se desplomaron hace siete días y algunas perdieron más de la mitad de su valor en minutos.
“Este acontecimiento representa un traspié significativo para nuestra empresa, nuestros accionistas, nuestros jugadores y nuestra industria”, señaló Mitch Garber, ejecutivo jefe de PartyGaming, la empresa de apuestas en línea más grande del mundo.
A mitad de semana, las acciones de las empresas de apuestas on line australianas perdieron más de un 50% de su valor tras la medida estadounidense. Betcorp, radicada en Melbourne, perdió 57%, y Lasseters, de Queensland, 51%. Ambas empresas perciben la mayor parte de su renta de Estados Unidos.
Normas irregulares
Al igual que otras empresas de apuestas similares, PartyGaming dijo que ahora apuntará a mercados como Europa y Asia, que han estado creciendo con más rapidez que el nicho estadounidense. Incluso, la gigante del azar -que genera un 78% de sus ingresos en Estados Unidos- dice que ya tiene tantos jugadores fuera del país como tenía dentro en 200
Las normas fuera de Estados Unidos, especialmente en Asia, siguen siendo irregulares, y varían desde prohibiciones explícitas sobre las apuestas en línea en lugares como Hong Kong hasta una mayor tolerancia en algunos mercados, aunque son pocos los países que han imitado la decisión de Gran Bretaña de legalizar la industria.
Los analistas dicen que China es un mercado potencialmente enorme aunque arriesgado para las apuestas en la red. Las apuestas de todo tipo son ilegales técnicamente, y en el pasado, los casinos se han limitado a radicarse en enclaves fuera del país como Macao.
No obstante, han emergido varios sitios web. Según los expertos, algunos de estos sitios probablemente operan desde Estados Unidos, y el Gobierno no ha hecho esfuerzos rigurosos por clausurarlos. Las autoridades en otras naciones, incluidos Tailandia y Corea del Sur, también han demostrado su desaprobación de las actividades de las empresas de apuestas en línea extranjeras, aunque por lo general no intentan reprimir a los jugadores individuales.
En los últimos años, los operadores de apuestas en la red, muchos de ellos radicados en sitios “offshore” como Gibraltar, se han apresurado a cotizar en la Bolsa de Londres, aprovechando un cambio en la ley británica que oficialmente legaliza y regula este comercio.
Pero también han estado globalizando su base de clientes. Por ejemplo, 888 Holdings dijo que un 68% de nuevos clientes al primer semestre fueron de países fuera de Estados Unidos.
International Herald


