Está bien que pida usted disculpas, pero eso no es (bajo mi punto de vista) suficiente, si todos los socialistas de este país ejercieran (de verdad, no de broma) ese respeto que exigen constantemente por las libertades, no se las vería usted ahora en la necesidad de pedirlas (a las disculpas me refiero) los tontos de los cojones, como usted tiene a bien llamarnos, votamos en libertad a la opción que creemos conveniente, votamos en libertad y vivimos en libertad, con la misma libertad, asumimos su triunfo en las urnas y exactamente con la misma libertad, respetamos su gestión y respetamos sus directrices (las de usted) acatamos lo que se decide en las urnas y pagamos nuestros impuestos y muestras tasas y a partir del momento en que usted sale elegido en las urnas, se convierte (también) en el alcalde de todos los tontos de los cojones que “no le votamos” pero que pagamos su sueldo con nuestros impuestos.
Yo no quiero sus disculpas excelentísimo señor alcalde Don Pedro Castro, lo que quiero es que me respete, si aprende usted a respetar a todo el mundo, sea o no de su ideología, se ahorrara la vergüenza de tener que pedir disculpas.
De un ciudadano que vive en libertad y respeta la libertad de los demás.
Diego.


