Cuestión de fondo

Crítica,reflexión y conclusiones

Rozando el dislate

La mayor aberración que puede hacer una institución social es, en mi opinión, politizarse. CCOO y UGT han caído en el abyecto juego de las ideologías, de la emoción por encima de la razón y de los sentimientos por el propio sentido común.
La campaña política que están llevando a cabo en Madrid los sindicatos, se aleja exponencialmente con el tiempo y el régimen político que interactúa actualmente en nuestra nación. Más bien, la manera de actuar de los sindicatos se asemejan más a las primeras revueltas sindicales del siglo XIX, a los artículos de Saint-Marc Giradin en Le Jurnal de Débats, tras la revuelta de los compagnons en 1831: << revelado un gran secreto: el de las luchas intestinas que tienen lugar en la sociedad entre la clase que lo tiene todo y la que no tiene nada>>. Típica proclama Marxista que actualmente elogia el gobierno y sus lacayos para justificar la sangrante y ofensiva reforma laboral.

Paralizar en Madrid el servicio del metro resalta una falta de coherencia y civilidad por parte de los sindicatos de magnitudes colosales.¿Acaso los usuarios del metro no son trabajadores dispuestos a conseguir el salario que les permita llevarse el trozo de pan a la boca?. El metro de nuestra comunidad es como el Partenón Ateniense en época de Pericles, el Panhelenismo o imperialismo ateniense que resaltaba de las demás polis de Grecia. Es esa diferencia la que preocupa a los sindicatos, les inquieta y molesta dado que la comunidad de Madrid es la única comunidad autonómica que genera empleo. ¿Cómo se puede tolerar esta actitud ante la corriente devastadora de nuestro amado señor Zp?, se preguntarán los sindicatos- ya que la palabra trabajo no figura en su diccionario progresista-. Pues bien, el colmo de los colmos viene cuando el señor Toxo justificaba ayer la huelga ¿ Se puede tener mayor cara dura con la que está cayendo en España?¿ Dónde está la voz de los 4 millones de parados, dónde se queda la defensa del trabajador?, callan como bellacos.

Esta huelga ha demostrado dos cosas principalmente. La primera, es la total oposición del socialismo a apostar por el empleo como hace nuestra presidenta de la comunidad de Madrid, y por lo tanto, quieren dinamitar esa tesitura con huelgas con un claro tinte político que trate de derribar a Esperanza Aguirre. Y la segunda, la total desafección que están provocando los sindicatos, que cada día representan a menos trabajadores y representan más el despotismo socialista de dar y callar. Les salió el tiro por la culata, y eso, ante los ojos públicos, tiene su castigo electoral.

Hidalgo