Tal y como decía la GRAN Célia Cruz, “la vida es un Carnaval”, aunque aparentemente sólo una vez al año la gente haga alarde de ir disfrazada…
Diariamente nos disfrazamos de millones de cosas, ocultando prejuicios, manías, odios, miedos y un sinfín de elementos que inevitablemente conducen a algun@s a ponerse un antifaz, una máscara o un velo…
Mentiría si dijese que nunca me he disfrazado, aunque también es verdad que no es algo cotidiano en mí…
Me da tanta pena la gente que tiene el disfraz como costumbre… Bajo su traje, maquillaje o colorete no hay más que un vacío insípido y abismal… Y eso al fin y al cabo pasa factura…
La vida es más sencilla sin disfraces y máscaras…
Deberíamos planificar como reto personal celebrar el Carnaval una vez al año…
¡¡SUERTE!!
Un saludo.

