Tengo la solución a los problemas de Marruecos, imaginemos a todos esos políticos de la ONU en su Cuartel General, sustituyámosles sus cómodas butacas por alambre de espino, eliminemos su hora de la comida con sus opíparos banquetes y cambiémoseles por un poco de agua turbia y algún matojo de hierba autóctona; para cuando consigan entender que tienen un problema que solucionar en este mundo y que están obligados a llegar a un acuerdo; se encontraran a la salida del Cuartel con una valla de 6 metros de altura que deberán saltar hambrientos, sedientos y a la espera de algún nuevo golpe que les dará la vida. El problema no son los inmigrantes, o las vallas o las fronteras, el problema es la pobreza reinante en una mitad del mundo y la riqueza que atesora la otra mitad.


