Escribo esto antes de su emisión. Así se llama el programa televisivo, en el que aparentemente cien invitados escogidos de manera aleatoria, que teóricamente representan el tejido social del País, posibilitan con una pregunta, que los entrevistados ,expongan o aclaren sus proyectos o puntos de vista. Hoy, entre los interlocutores del “diálogo social”, falta un representante del Gobierno, será por aquello de “por sus obras los conoceréis” Por lo tanto serán empresarios y sindicatos, los que van a tener la deferencia de acercarnos sus discrepancias, a la hora de intentar solventar, con una solidaridad encomiable y que hace que no se reúnan desde mediados de verano, una situación de déficit y desempleo que al igual que la Catedral de Sevilla, asombrará a generaciones venideras. Y mi pregunta es ¿a quién representan? ¿A quién pretenden engañar? En su día, fueron los principios éticos y morales los que empujaron al ser humano a arriesgar todo, incluso la vida, por sus ideas y por aquello que representaban. Hoy aquellos sentimientos altruistas han degenerado hasta convertirse en moneda de cambio de un mercadeo indigno, y <<profesionalizados>> en casi su totalidad, anteponen prebendas y beneficios, al bien general. Del mismo modo. Las fuerzas sindicales, que tuvieron en la historia su razón de ser, han pasado a convertirse en un auténtico grupo de presión, subvencionado, y que de espaldas al trabajador, se limita a servir a la mano que las alimenta. Y por último, la CEOE, que aún se encuentra buscando una línea de actuación que acierte a compaginar los intereses de sus socios. Son muchos los que ven es esta organización, un lobby de apoya a las grandes empresas y otros muchos, los que desearían que fuese una plataforma de apoyo a la pequeña y mediana empresa. Pero en realidad, y más en el momento en que nos encontramos, lo que debería ser, es un mecanismo de marcaje y control al Gobierno, cosa que se antoja difícil ¿por qué? Porque el señor Díaz Ferrán, su Presidente, hace meses que no paga las nóminas a los trabajadores de Air-Comet, porque buscando una salida airosa de Marsans en Argentina y quizás a la espera de alguna subvención, dijo a nuestro Ministro de Industria, “Nos consta tu buen hacer y esfuerzo para encontrar las mejores soluciones a esta difícil coyuntura económica” y porque espera que la Ley de Economía Sostenible, sea una vía de obtención de dinero público para sus socios más potentes. Así que como no me han llamado, ahí va mi pregunta: ¿Se sienten orgullosos de sí mismos?


