A menudo encuentro blogs como el de Martín Hache hablando de un tema del que no tienen ni idea: la doctrina de la Iglesia. La tesis de Martín es que la Iglesia contradice su propia doctrina: que antes enseñaba una doctrina y ahora la contraria.
Para poder decir eso, es necesario saber, obviamente: 1-¿qué es doctrina?(porque no todo lo que dice un Papa o un obispo es doctrina… por ejemplo, sus gustos sobre fútbol…u otras opiniones). 2- Y también saber cuál era la supuesta antigua doctrina3- Y saber cual es la supuesta moderna doctrina4-Comparar si de verdad hay cambiosy si esos cambios son contradictorios.
Martín Hache, como tantos blogueros, critica la doctrina. Pero sin conocerla. Es más, sin querer conocerla. Y así Martín dice ante todos los lectores: “Como comprenderás no me voy a tomar la molestia de leerme la doctrina de la iglesia por ti“.
No, Martín, si no es por mí, sino por dignidad y respeto a tus lectores y a su derecho a una información veraz.
Así habla Martín de oídas, y su mayor fuente de información parece El País. Por ejemplo, acerca de la historia famosa de “rehabilitar a Judas”.De La Stampa al The Times y del The Times a El País y de ahí a montones de webs hispanas y al blog de Martín Hache.
Cualquiera con 2 dedos de frente habría visto que la noticia no tenía pies ni cabeza y habría ido a la fuente original a cotejar o esperar más documentación. Pero no, no dejemos que la realidad fastidie un bonito titular contra la Iglesia.
Pues bien, esperando un poco sale la verdad. Habla “el Vaticano”, es decir, el sr. Brandmüller: “Esta noticia no tiene ningún fundamento. Leyendo «The Times» descubrí que existe una campaña para rehabilitar a Judas ¡y que yo sería el líder! No he hablado con «The Times». No puedo imaginar de dónde salió esta idea.” Ver entrevista completa a Brandmüler explicando el rollo del “Evangelio de Judas” aquí: http://www.zenit.org/spanish/visualizza.phtml?sid=82978
Por lo tanto, ni el The Times ni El País (ni el blog de Martin Hache aquí en los blogs de Qué) tienen credibilidad, al menos en temas religiosos, en los que meten la pata una y otra vez.
Martín no se toma “la molestia de leerme la doctrina de la iglesia”, dice, pero esta convencido -por lo que creyó entender a algún cura, parece, un día aburrido en clase de crío- de que antes uno se iba al infierno por masturbarse y ser homosexual y otras muchas cosas, pero que él (Martín) ahora cree que uno no va al infierno por masturbarse, por lo que cree que ha habido un cambio de doctrina. ¡Profundo dilema teológico! Ey, pero no se molestará en leer el catecismo, no, hay que explicárselo.
La realidad es que masturbarse o practicar actos homosexuales son pecados graves contra la castidad. Ahora y antes. Y la Iglesia enseña que los pecados graves separan de Dios, y una eternidad sin Dios es el infierno, y eso es de toda la vida y no ha cambiado. O sea, que sí, que lleva al infierno. Ayer y hoy. ¡Pues claro, hombre!
La Iglesia también enseña que un acto, para ser pecado, ha de ser libre. Lo que uno hace estando borracho, drogado… no es un acto libre. Un acto sexual por parte de un adicto al sexo, tiene un componente compulsivo que limita la gravedad del acto. Y eso se puede aplicar a la masturbación (en muchas personas, y más en ciertas edades) y a otras actividades en las que hay adicción implicada. A más adicción, menos libertad, a menos libertad, menos responsabilidad y menos pecado(de grave a leve, por ejemplo). Un asesinato cometido por un drogata “con el mono”, que “iba ciego…” no es lo mismo que un tío sano y racional que dice: “voy a desafiar a Dios matando monjas”.
Resumiendo, Martín: ¿cuántos años tienes? ¿Tienes, digamos, 30 años, pero tu formación religiosa es de chavalín de 12 años? Si no quieres aprender de un tema, no aprendas, pero entonces no publiques sobre ese tema porque engañas y estafas a tus lectores.
Por cierto, pregunta Martín por María Magdalena: mira, Martín, la Iglesia nunca ha enseñado que María Magdalena fuese prostituta (aunque en algunos países la piedad popular puede haberlo pensado, incluyendo algún Papa a nivel personal, no enseñando doctrina). Lo que la Biblia dice claramente es que Jesús sacó siete demonios de María Magdalena.
Es gracioso que alguien que mantiene como “pausible” la teoría conspi-paranoica de que Jesús no existió -porque rechaza los Evangelios como fuente- en cambio va a decirnos quién era María Magdalena (que ésta sí que sale sólo en los Evangelios).
Lo de siempre: “Jesús no existió y además estaba casado”.Una lógica perfecta.Embolica que fa fort!Yo no sé de motos, ¡¡¡pero por eso no escribo sobre motos!! (Y si lo hiciese, me documentaría y citaría las fuentes y pondría links).


