L´ANELL a IB3

L´ANELL

 

Con este título IB3 nos recuerda una y otra vez que se trata de una ambiciosa serie o culebrón de producción propia, en colaboración con Nova Televisió, a la que, obviamente, da una inmensa publicidad. Apoyada por un sector del Grupo Serra (no en vano en el mismo está parte de la producción), hemos visto reportajes varios, entrevistas, programas que giran en torno a la serie, momentos del rodaje, columnas…etc. ya sea en prensa escrita, en medios digitales y, por supuesto en el medio televisivo.

Todo ello nos parece bien: el apoyar lo nuestro a través de nuestro Canal Autonómico es loable y aconsejable. En esta serie, que se prevé será larga, participan casi todos los actores de las islas que provienen de las dos series más exitosas de los últimos tiempos (Llàgrima de Sang y Móssen Capellà), y vemos la pléyade de caras conocidas por todos. Nos agrada que en estos tiempos de intensa crisis económica, los nuestros tengan trabajo aquí con y para nosotros.

Pero el motivo de esta carta es el de dar una opinión crítica al guión de esta serie que gira en torno al mundo del “Trot” y que está normalmente localizada en Manacor, Son Pardo y Felanitx, creo, y es en la manera de expresarse de casi todos los personajes que intervienen, ya sean jóvenes o mayores: sueltan una sarta de palabrotas, de insultos, de exabruptos y otras vulgaridades soeces y/o escatológicas, que no me resultan agradables de oír en una serie que intenta reflejar parte de la vida mallorquina. No, no soy una persona puritana (todo lo contrario), pero creo que a algunos miembros de los guionistas QUE NO SON DE AQUÍ, se les hace el gusto de utilizar unos tópicos mal hablados mallorquines que no son frecuentes. No, normalmente la gente de Mallorca no hablamos de esa manera tan vulgar, y, sí, ya sé que tal vez en el submundo de gente sin escrúpulos o vividores eso es frecuente, no es menos cierto que el guión (visto solamente cuatro capítulos) pone en boca de todos unos vocablos que, por respeto, me niego a reproducir.

Pienso que Xavi Uriz y Humberto Miró deberían cuidar un poco más ese aspecto lingüistico y ser más realistas y veraces con el carácter mallorquín. Pensamos que ya en las últimas etapas de Móssen Capellà ( y aún sin ser el guión de su propiedad, al adaptarlo cayeron en ese mismo craso error de poner ese tipo de vocablos muy, muy vulgares, en boca de algunos personajes emblemáticos de la serie). Repito, sé que hay gente para todo, pero la MAYORIA de los mallorquines no nos expresamos de esta manera. Ni recuerdo jamás en mi infancia haber escuchado en mi casa algo similar, y lo mismo les ocurría a mis padres (Dios les tenga en su gloria) en sus hogares de infancia. Dejemos, señores guionistas esas burdas expresiones en esos personajes sin escrúpulos que buscan poder, ambición o dinero fácil, provenientes de una nula cultura, pero no los pongamos en boca de gente NORMAL, gente con empleos normales, o gente joven que aparece en la misma. No me parece realista ni bonito.