1.064.- Tomaduras de pelo.

En Libertad Digital existe una página donde pueden verse los “Horrores Monumentales” más feos de España.

Allí, diferentes personas de la variopinta geografía española, envían sus fotos denunciando los adefesios colocados en sus ciudades, rotondas y demás lugares pintorescos.

Entre las atrocidades que mandan existen tomaduras de pelo (engañar mediante una ficción) a los contribuyentes por parte de sus Autoridades, amparándose en artistas más o menos conocidos, amigos de estos dirigentes, porque es imposible ver arte en algunos casos.

Hoy he comprobado un caso flagrante a las que nos vemos sometidos los contribuyentes palmesanos. Al pasar por el Parque de las Estaciones, me ha llamado la atención unos trabajadores que recogían unas piedras del monumento “Cinc Camins de Ricard Long” y visto como la acequia que lo rodeaba estaba cegada.

He preguntado y me han respondido que la acequia era insalubre y los niños o gamberros tiraban las piedras a la misma. Al ver que de los cinco caminos quedaban tres, he pensado en la reconversión del monumento en autopista, pues dos de las seis hileras habían sido incorporadas a sus paralelas, pero ¡No!, la cosa va de restauración y el monumento será recompuesto en la totalidad de sus caminos por los hábiles albañiles a los cuales les han dicho como volver a montar las piedras descolocadas.

¿Cuanto se pagó al tal Ricard Long por tal difícil y genial trabajo? Esto en vez de arte son malas artes o para que mejor se entienda medios o procedimientos reprobables de los que se valen los políticos para conseguir algún fin, en estos casos distraer algunos dineros de las arcas o erario público tomando el pelo a los contribuyentes.