Cada vez que una catástrofe conmueve a la opinión pública, apuntando responsabilidades a tal o cual administración, ya sea nacional, autonómica o local, el político corre a guardarse la espalda promulgando leyes, decretos o protocolos a pesar de saber que de nada van a servir, pues remachar lo ya remachado es innecesario. Hoy con siete
Leer más…


