459.-¡Que difícil es dimitir!

           “- Soy el culpable”.- dice el Muy Honorable President del Govern de les Illes Balears, por no ver lo que sucede en su partido. Lo que sucede lo ve un  ciego  y el Presidente tiene el deber de fiscalizar todo lo que ocurre en sus filas porque para ello tiene todos los medios suasorios, estímulos y poder a su alcance para estar al corriente de cuanto sucede en el Govern y en el PP de las islas.

            Hace tanto tiempo que está en el cargo que si no es culpable de ineptitud quizás lo sea de perfidia al pueblo. Si es culpable  y lo reconoce debe dimitir ipso facto, que el partido busque alguien con dotes de mando y persuasión. Si quieren fiscalizar cinco municipios no lo consienta, diga que fiscalicen, de momento, todos los del P.P para encontrar a los culpables, pero no vaya corriendo a ver al fiscal general  a pedir árnica, porque es lo que parece. Para ofrecerle colaboración suena a cuento, si no colabora con la justicia esta lo procesa por obstaculizarla y santas pascuas.

            Existen leyes de incompatibilidades y otras muchas para detectar el enriquecimiento de los políticos que se hacen millonarios  con  la corrupción, una tienda de ropa puede ganar cien millones de Euros pero para ello tiene que tener personal suficiente para vender y haber declarado en hacienda las ganancias y pagos de impuestos, en fin ¿que les voy a explicar yo que Vd., no sepa?

            Como responsables del gobierno de una asociación, si no se toman medidas antes de ser descubiertos por entidades ajenas al mismo, desde el jefe hasta el último jefecillo, son culpables del desaguisado y por ende deben ser castigados con proporción a su exceso, al menos con la dimisión o expulsión del partido.